El Día de Año Nuevo fue duro para los contribuyentes, pues entraron en vigor trece subidas de impuestos.
El acuerdo que alcanzaron el Congreso y el presidente Obama y que finalmente evitó (aunque sólo parcialmente) el abismo fiscal, tuvo como resultado siete subidas de impuestos.
Esas subidas se sumaron a las seis subidas de impuestos debidas a Obamacare que también dieron comienzo el Día de Año Nuevo.
Aquí tiene desglosadas las 13 subidas de impuestos que entraron en vigor el día 1 de enero de 2013:
Subidas de impuestos porque el acuerdo del abismo fiscal las permitió:
1. Impuesto sobre la nómina: un incremento del porcentaje destinado al Seguro Social en el impuesto sobre la nómina de los trabajadores desde el 4.2% al 6.2%. Esto perjudica a todos los americanos que reciben un cheque nómina, no sólo a los “ricos”. Por ejemplo, The Wall Street Journal calculó que la “familia típica americana que gana $50,000 al año” perderá “el respaldo que suponen $1,000 de sus ingresos anuales”.
2. Tasa marginal máxima del impuesto sobre ingresos: un aumento desde el 35% hasta el 39.6% para los ingresos gravables por encima de $450,000 ($400,000 en el caso de los contribuyentes solteros).
3. Eliminación gradual de las exenciones personales para los ingresos brutos ajustados (AGI) que superen los $300,000 ($250,000 para los contribuyentes solteros).
4. Reducción gradual de las deducciones para los AGI superiores a $300,000 ($250,000 para los contribuyentes solteros).
5. Tipos impositivos sobre la inversión: un incremento en el tipo sobre los dividendos y plusvalías desde el 15% hasta el 20% para los ingresos gravables por encima de $450,000 ($400,000 para los contribuyentes solteros).
6. Impuesto a la muerte: aumento del tipo (sobre patrimonios superiores a $5 millones) desde el 35% al 40%.
7. Impuestos sobre la inversión empresarial: fin de la deducción total del gasto, es decir, la deducción inmediata de las adquisiciones de capital por parte de las empresas.
Subidas de impuestos debidas a Obamacare que entraron en vigor ese mismo día:
8. Otra subida del impuesto sobre la inversión: un sobretasa del 3.8% sobre los ingresos procedentes de inversiones para los contribuyente con ingresos gravables que exceden de los $250,000 ($200,000 para personas solteras).
9. Otra subida del impuesto sobre la nómina: un incremento del 0.9% del porcentaje destinado al Seguro Hospitalario en el impuesto sobre la nómina para ingresos que superen los $250,000 ($200,000 en caso de que el contribuyente sea soltero).
10. Impuesto a los aparatos médicos: un impuesto especial del 2.3% pagado por los fabricantes e importadores de material médico sobre todas sus ventas.
11. Reducción de la deducción del impuesto sobre los ingresos para los gastos médicos personales.
12. Eliminación de la deducción del impuesto sobre ingresos corporativos para los gastos relacionados con el subsidio de Medicare Parte D.
13. Limitación de la deducción del impuesto sobre ingresos corporativos para la compensación que las compañías de seguros médicos pagan a sus ejecutivos.
Cada una de estas 13 subidas de impuestos ralentizará la economía, lo que significa que las empresas crearán menos empleos. Y que haya menos empleos hará que para los más de 12 millones de americanos que están buscando trabajo sea más difícil de lo que ya es el conseguir un empleo.
Fue el presidente Obama quien exigió estos impuestos más altos. Y sin embargo, dichas subidas de impuestos, mediante Obamacare y el acuerdo sobre el abismo fiscal, no pondrán freno a los déficits y a la deuda, puesto que es el creciente aumento del gasto lo que está propiciando la crisis presupuestaria de Estados Unidos. Por tanto, el Congreso tiene que poner inmediatamente su atención sobre la causa real de nuestro problema de déficit y deuda: el gasto excesivo. Y el modo adecuado de abordar este problema es mediante la reforma de los programas de derechos a beneficios.
El presidente Obama prometió al pueblo americano un “enfoque balanceado” de las subidas de impuestos y de las reducciones del gasto, con el fin de reducir los déficits y la deuda. El presidente ya ha logrado la parte de las subidas de impuestos incluida en ese enfoque, por lo que el Congreso tiene que obligarle ahora a continuar con la parte que falta, la de las reducciones del gasto.
La versión en inglés de este artículo está en Heritage.org.






