• Ampliar:
  • A
  • A
  • A

¡Adiós 2010! ¿Un mejor año para la familia y el matrimonio en 2011?

A lo largo del año 2010, una serie de estudios y encuestas no hacían presagiar nada bueno para las perspectivas del matrimonio y la familia en Estados Unidos. Primero salió un informe de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC en inglés) mostrando que la maternidad fuera del matrimonio ha alcanzado su máximo histórico. En la actualidad, 4 de cada 10 bebés nacen fuera de matrimonio entre la población en general (5 de cada 10 en la comunidad hispana y 7 de cada 10 en la comunidad negra).

Luego salieron los resultados de una encuesta del Centro de Investigación Pew en colaboración con la revista Time en la que 4 de cada 10 encuestados decía que la institución del matrimonio está convirtiéndose en obsoleta. Más recientemente, la investigación de Brad Wilcox del National Marriage Project (Proyecto Nacional del Matrimonio) de la Universidad de Virginia exploró más profundamente buscando ver dónde está teniendo mayor impacto la erosión de la institución matrimonial. Resulta ser que es en la clase media americana según lo que denota el nivel educativo (los que han terminado la secundaria, pero no la universidad). De hecho, respecto a la maternidad fuera del matrimonio, el divorcio y la calidad marital, las estadísticas de la América de clase media se han ido acercando de forma sostenida al sector más empobrecido y menos educado. Lamentablemente, ese sector ha sentido el mayor impacto del declive de la institución matrimonial que forma los cimientos de la estabilidad social y económica y las perspectivas de futuro de la generación siguiente. Las tendencias a alejarse de una cultura en pro del matrimonio en la América de clase media son especialmente preocupantes porque se trata del grupo demográfico que ha sido un perdurable baluarte  de valores tradicionales como el matrimonio y la familia.

Esto era cierto incluso durante los años 60 y 70 cuando los integrantes de la élite universitaria experimentaban con prácticas sexuales carentes de valores y relaciones “liberadas” del vínculo del compromiso y la responsabilidad. Lo irónico es que un tercio de la población nacional con educación universitaria ahora tiende hacia una cultura pro matimonial y de estabilidad familiar al tiempo que otros sectores de la sociedad se desploman.

El estudio de Wilcox, When Marriage Disappears: The Retreat from Marriage in Middle America (Cuando el matrimonio desaparece: El retroceso del matrimonio en la clase media de Estados Unidos) debería servir de llamada de atención entre los que han expresado su inquietud debido a que la clase media se ha llevado la peor parte en la reciente recesión. Aquellos pidiendo iniciativas que permitan recuperar su estabilidad económica a Estados Unidos, harían bien fomentando una política de acción que propicie el matrimonio sostenible – reconocida piedra angular de la estabilidad financiera y de poder escalar socialmente. Es decir, como exhortaba Wilcox en una reciente presentación que tuvo lugar en la Fundación Heritage, las personas con educación superior que se han encaminado hacia la cultura matrimonial en su vida personal deberían incorporar esos mismos valores a las instituciones públicas sobre las que influyen. Esto afectaría positivamente la vida de los restantes dos tercios de americanos y sus descendientes. Con ese cometido a la vista, , habría buenas razones para celebrar la llegada del Año Nuevo.

Este artículo está disponible en inglés en Heritage.org

Posted in Análisis, Estudios, Familia y Religión, Matrimonio, Sociedad civil