El Congreso está actualmente discutiendo el futuro de los programas agrícolas de Estados Unidos. En 2011, los contribuyentes subsidiaron a los agricultores con un total de $10,400 millones mediante pagos públicos. Ahora, imagine que el gobierno tuviera un modo de incrementar los pagos a los agricultores a la vez que reduce a cero los subsidios del contribuyente.
Pues tal política de actuación existe. Se llama libre comercio.
Recientemente se informó de que el gobierno federal está considerando el comprar 400,000 toneladas de azúcar para apuntalar los precios en beneficio de los productores azucareros. El gobierno vendería luego el azúcar con una pérdida de 10 centavos por libra, con un costo para los contribuyentes de $80 millones.
Cuando el presidente Obama se disponga a elaborar su agenda comercial para 2013, debería echar una mirada a las palabras de Ronald Reagan en busca de inspiración:
Cuando los gobiernos se involucran demasiado en el comercio, los costos económicos aumentan y se multiplican las disputas políticas, por lo que la paz se encuentra amenazada. En la década de 1930, un espectro espantoso acechaba al mundo: guerras comerciales y el proteccionismo y, finalmente, guerras reales y un sufrimiento y una pérdida de vidas sin precedentes.



