Israel anunció el jueves pasado que había derribado un avión no tripulado que se aproximaba a su costa a unos ocho kilómetros al oeste de la ciudad de Haifa, al norte del país. Los responsables israelíes comentaron que el avión no tripulado provenía del Líbano y que probablemente era una aeronave de fabricación iraní y perteneciente a Hizbolá.
Un F-16 israelí derribó el avión no tripulado con un misil aire-aire y la Armada israelí lo está tratando de recuperar.
El presidente Obama bajó de su avión ayer en Israel en medio de una nueva oleada de informes que sugieren que puede que ya se hayan utilizado armas químicas en Siria.
El gobierno sirio acusó a las fuerzas rebeldes de usar armas ilegales en un ataque que mató a 25 personas e hirió a 86 en el pueblo de Khan al-Assal, cerca de la ciudad norteña de Alepo, que lleva sufriendo durante mucho tiempo la devastación causada por los intensos combates.
A pesar del hecho de que la presión palestina para el reconocimiento unilateral de su condición como estado viola todos los marcos existentes acordados a nivel internacional para negociar la paz entre Israel y los palestinos, la Asamblea General de Naciones Unidas, como se esperaba, decidió ayer por la tarde elevar el estatus de la Autoridad Palestina desde entidad observadora a estado no miembro observador en una votación con 138 votos a favor y 9 en contra, con 41 abstenciones.
Durante los últimos cuatro días, los militantes islamistas de Gaza han disparado más 840 cohetes contra Israel. Por primera vez, los cohetes de Hamás han alcanzado las afueras de Jerusalén y Tel Aviv, fruto del contrabando de cohetes iraníes con Gaza. El aumento del alcance y la sofisticación de los cohetes palestinos ha ampliado también el alcance de los terroristas, que pueden ahora amenazar a la mitad de la población de Israel.



