Esta es una semana de observancia religiosa tanto cristiana como judía. Por eso, este es un momento propicio para considerar el hecho de que tenemos la libertad de poder celebrar los días santos, vivir junto a personas de todas las religiones y debatir abiertamente los temas que son más importantes para nosotros.
El matrimonio es la piedra angular de toda la civilización humana. Todos los americanos, especialmente los conservadores, deberían respetar esta institución fundamental de la sociedad civil. Es por eso por lo que 41 estados y el gobierno federal afirman que el matrimonio es entre un hombre y una mujer.
El presidente Obama da tantos giros de 180 grados en sus posiciones políticas que es complicado seguirle el rastro. Después de presentarse a presidente respaldando el matrimonio tradicional, “evolucionó” para respaldar el matrimonio entre personas del mismo sexo y ahora su Departamento de Justicia ha instado oficialmente a la Corte Suprema a que derogue esa ley por completo.
A finales de año, muchas personas dedican parte de su tiempo a realizar donaciones caritativas. Pero cuidar de quien está en situación de necesidad es una responsabilidad durante todo el año y en lo que respecta a la acción política pública, los conservadores tienen una gran oportunidad para articular una respuesta efectiva frente a la pobreza y la crisis social de Estados Unidos.
La Corte Suprema anunció la semana pasada que verá los casos que tratan sobre la definición del matrimonio durante su actual mandato. La Corte considerará las causas presentadas contra la Ley de Defensa del Matrimonio, aprobada en el Congreso por ambos partidos con una mayoría aplastante y firmada por el presidente Clinton, así como contra la Proposición 8, la enmienda constitucional de California que define el matrimonio como la unión de un hombre y una mujer.
La libertad religiosa es la piedra angular del experimento americano, aunque cada vez sufre más ataques. Es por eso por lo que muchos americanos se están uniendo a la Quincena por la Libertad al pasar las dos semanas previas al 4 de Julio (del 21 de junio al 4 de Julio) expresando su gratitud por la libertad religiosa y pidiendo una mayor protección para este apreciado derecho.



