Los americanos se despiertan hoy en el peor “lunes” que tendrán en todo el año: El Día de la Declaración de Impuestos.
La mayoría de americanos teme este día – y con razón. Más allá de la enorme factura que los americanos pagan al gobierno, el código tributario es tan complejo que es difícil averiguar qué le debemos al Servicio de Impuestos Internos (IRS). Se trata de un sufrimiento para los contribuyentes y una enorme sangría para la economía.
Las dos cámaras del Congreso han votado ya para suspender el límite de la deuda hasta el 19 de mayo, para darles así a los legisladores más tiempo con el fin de que desarrollen un presupuesto. De este modo, el Senado elaboraría su primer presupuesto en tres años, por lo que los detalles de dicho presupuesto serán fundamentales.



