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  • Comisiones militares: “A regañadientes”


    Ante la realidad política, la administración Obama dio un giro de 180 grados y anunció que Jalid Sheik Mohamed, el cerebro de los atentados del 11 de septiembre, será juzgado en Guantánamo por una comisión militar, en vez de en una corte federal en Estados Unidos. La decisión llega cuando se conmemorará en sólo unos meses, diez años desde que sucedieron los atentados y en la víspera de una audiencia del Comité Judicial de la Cámara de Representantes sobre comisiones militares y el caso del 11 de septiembre. Las víctimas de esta masacre merecen justicia y ya era hora de que la administración Obama tomara una decisión.

    La administración merece que se le reconozca la toma de esta decisión, aunque llegue tarde.

    Recordemos cómo llegamos hasta aquí.

    Recuerde que el senador Obama votó contra la ley sobre Comisiones Militares de 2006 y ordenó que se detuviera su ejecución al llegar a la presidencia. Esto, a pesar de que el juicio en una comisión militar de Mohamed ya había dado inicio y que él declaro en una corte abierta que quería declararse culpable y que lo conderaran a la pena de muerte.

    El 21 de mayo de 2009, para enorme consternación de progresistas y activistas de derechos humanos, el presidente Obama pronunció un elocuente discurso en los Archivos Nacionales donde respaldó las comisiones militares reformadas y la detención indefinida. El presidente puso muy en claro que la primera preferencia de su administración era juzgar a los terroristas detenidos en cortes federales.

    En noviembre de 2009, el procurador general de la República Eric Holder anunció que Jalid Sheik Mohamed sería transferido a la ciudad de Nueva York para ser juzgado en corte federal por la conspiración del 11 de septiembre. Esa decisión se encontró con una instantánea y clamorosa oposición de la opinión pública y de políticos de ambos partidos.

    A pesar de que el propio partido de Obama controlaba la Cámara de Representantes y el Senado durante los dos primeros años de la administración Obama, por alguna razón desconocida, ésta prefirió no usar su capital político para cerrar Guantánamo o defender el caso moral y legal ante los congresistas del porqué se debía juzgar a Jalid Sheik Mohamed en una corte federal. De hecho, ambas cámaras, controladas por los demócratas, aprobaron leyes que hacían más difícil para la administración Obama el cierre de Guantánamo o juzgar a Mohamed en corte federal durante ese específico espacio de tiempo.

    Durante todo ese tiempo, una mayoría del pueblo americano ha apoyado el uso de comisiones militares para juzgar terroristas.

    Dejando de lado las razones para este anuncio, la administración finalmente ha tomado una decisión. Las víctimas del 11 de septiembre han esperado demasiado ya para obtener justicia. El juicio, que llevará años en completarse incluso en comisiones militares, es un enorme paso en la dirección correcta.

     

    La versión en inglés de este artículo se publicó en Heritage.org.
    Posted in Estudios, Gobierno de Estados Unidos, Opinión, Proteger a América, Seguridad, Seguridad Nacional, Temas legales, Terrorismo