Nuestra Visión:
Forjar un Estados Unidos donde la libertad, la oportunidad, la prosperidad y la sociedad civil florezcan.

 
 
 

Congelar y recortar el gasto

¡PÓNGANSE A TRABAJAR!

EL PROBLEMA:

El Congreso debería diseñar una solución a largo plazo para el gasto. Pero aunque el Congreso trabaje diligentemente en una vital y necesaria solución definitiva para los derechos a beneficios y la asistencia social, deberá tomar medidas inmediatas para congelar y recortar el gasto federal. Los recortes no pueden esperar.

El Congreso deberá congelar inmediatamente la autoridad presupuestaria discrecional a los niveles del año 2010 y recortar por lo menos $170 mil millones del presupuesto federal para el ejercicio fiscal 2012. Pero eso es solo un primer paso. En los últimos cuatro años, el Congreso ha aprobado más gasto del que pueden encargarse hasta los burócratas. El Congreso deberá examinar inmediatamente los balances no comprometidos de todas las asignaciones presupuestarias hechas en los últimos cuatro años y deberían reclamar estos fondos no gastados del dinero del contribuyente y utilizarlos para reducir el déficit.

LOS HECHOS:

  • Gasto disparado: El gasto federal por hogar que ya se ha disparado de $25,000 a $30,000 desde 2008, alcanzaría $36,000 para 2020 según el presupuesto del presidente Obama (ajustado a la inflación).
  • Deuda e impuestos: Incluso con $3 billones en aumentos de impuestos durante la próxima década como propone el presidente Obama, su presupuesto doblaría la deuda nacional a más de $20 billones ($138,000 por hogar) antes de 2020.
  • El gasto está fomentando déficits de larga duración: El gasto disparado empuja a Estados Unidos hacia peligrosos déficits. Para el año 2020, el gasto federal, que ha mantenido un promedio del 20% del producto interno bruto (PIB) desde la Segunda Guerra Mundial, se elevará hasta el 26%. Los ingresos probablemente volverán a su promedio post-Segunda Guerra Mundial del 18% del PIB antes de 2020, incluso si los recortes de impuestos de los años 2001 y 2003 se hacen permanentes. Por tanto, con la actual política de gasto y tributaria, la variable que provoca los déficits es el gasto.

EL CONGRESO DEBERÁ:

  • Congelar el gasto: El Congreso deberá asegurarse por ley de que la cantidad total de la autoridad presupuestaria discrecional para el gobierno federal en el ejercicio fiscal 2011 no pueda exceder la cantidad total del ejercicio fiscal 2010.
  • Recortar el gasto: El Congreso deberá recortar inmediatamente por lo menos $170 mil millones del presupuesto federal (base de la CBO) para el ejercicio fiscal 2012. Se trata solamente de un significativo y plausible primer paso – se necesitarán más.
  • Examinar los balances no comprometidos: El Congreso deberá examinar inmediatamente los balances no comprometidos de todas las asignaciones presupuestarias hechas en los últimos cuatro años y deberían reclamar los fondos no gastados del dinero del contribuyente que no hagan falta para funciones esenciales como operaciones militares o seguridad interior. Estos fondos podrán ser usados entonces para reducir el déficit.
  • Dejar de cavar el hueco: Cualquier nueva ayuda por desempleo se deberá compensar con recortes de gastos en otra parte. Cualquier fondo sin comprometer del dinero del TARP se debería rescindir antes de que se pueda asignar para nuevos gastos. Lo más importante es que los legisladores deberán revocar esa bomba de gasto y déficit llamada Obamacare.
  • Frenar los derechos a beneficios: El Congreso no puede contener el disparado gasto sin considerables reformas para hacer que estos programas sean asequibles y más efectivos.
  • Establecer restricciones fiscales razonables para el gasto en asistencia social: El Congreso deberá establecer un tope acumulado de gasto en asistencia social según ingresos para los años venideros. El tope requeriría que cuando la recesión termine, la asistencia social acumulada según ingresos regrese a niveles pre-recesión (ajustados a la inflación) y en años siguientes que no crezca más rápidamente que la inflación.
  • Prohibir los subsidios corporativos: Los legisladores deberían reformar el programa de subsidio corportivo más grande que tiene Estados Unidos: los subsidios agrícolas que se distribuyen de forma aplastante no entre granjas familiares con problemas sino entre grandes empresas agrícolas con beneficios en su haber. Otros programas de subsidio corporativo como el Programa de la Innovación Tecnológica deberían ser eliminados.
  • Eliminar el gasto clientelista y el despilfarro: En el ejercicio fiscal 2009, por ejemplo, Washington perdió por lo menos $98 mil millones en pagos incorrectos y gasta $25 mil millones anualmente en el mantenimiento de propiedades federales desocupadas. Washington también desvía unos $20 mil millones anualmente hacia proyectos clientelistas al asignar dinero del contribuyente gracias al cabildeo y no debido al mérito del proyecto.
  • Nivelar los salarios federales con los del sector privado: El Congreso deberá impartir equidad en la paga federal y ajustar la remuneración federal en línea con los niveles del mercado. Cuando esté completamente implementado le ahorrará al contribuyente aproximadamente $47 mil millones al año.