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Defensa: Discordancia entre estrategia y capacidad

En un reciente artículo publicado en National Review, el exsenador (R-MO) e investigador distinguido de la Fundación Heritage Jim Talent explica que las fuerzas armadas de Estados Unidos se enfrentan a un futuro problemático.

Talent describe cómo “están aumentando todas las categorías de los principales riesgos para la seguridad de Estados Unidos”. China está exhibiendo un creciente descaro en la defensa de sus reclamaciones territoriales en el Mar de China Meridional. Las amenazas de Corea del Norte son más agresivas que nunca. Al-Qaeda en Irak está activa y ganando influencia. Irán continúa mejorando sus capacidades nucleares. Y parece difícil ver el final del conflicto en Siria, así como de su potencial para extender la inestabilidad al resto de la región.

Para disuadir todas estas amenazas y mantener la seguridad, las fuerzas armadas requieren de equipamiento, personal y preparación para mantener su presencia a nivel global, recabar información, sustentar las alianzas y proyectar sus fuerzas cuando sea necesario. Sin embargo, estas capacidades están en peligro. Ha habido diversas reducciones significativas del presupuesto de defensa desde 2009 y los planes de adquisición han quedado cancelados o retrasados repetidamente desde entonces. Además, los tan necesitados programas de modernización también fueron cancelados en 2009, aumentando con ello la necesidad de nuevo equipamiento.

Un grupo independiente evaluó en 2010 las capacidades y la estrategia del Departamento de Defensa, hallando una “‘discordancia’, que data del fin de la Guerra Fría, entre las misiones que se espera que realicen las fuerzas armadas y su tamaño y poder”. Desde entonces, el déficit presupuestario no ha hecho más que empeorar una situación que ya era mala.

No hay duda de que es necesario hacer recortes en el gasto federal en pro del bienestar fiscal de Estados Unidos y que hay demasiado despilfarro dentro de las fuerzas armadas que se puede y debería eliminarse. Pero financiar una fuerte defensa nacional es necesario para proteger la soberanía y los intereses de Estados Unidos. El Congreso debería trabajar para restablecer la financiación necesaria para la seguridad de modo que las fuerzas armadas de Estados Unidos puedan cumplir con su misión de proteger y defender al pueblo americano.

 

La versión en inglés de este artículo está en Heritage.org. 

 

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