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  • DHS: Haciendose eco del trabajo de Heritage

    Con la reciente devastación en Japón, el modelo de preparación en caso de terremotos, los americanos están cuestionando legítimamente el nivel de preparación de Estados Unidos para gestionar un desastre nacional a gran escala. A pesar del supuesto progreso hecho por la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) desde el huracán Katrina en 2005, hay amplias dudas de que FEMA pueda responder con eficacia y eficiencia a una crisis de la magnitud que ha sufrido Japón.

    En un informe reciente, Richard L. Skinner, inspector general del Departamento de Seguridad Interior se hace eco de lo que afirma la Fundación Heritage en su valoración sobre la capacidad de FEMA para manejar la situación en una catástrofe nacional. Skinner afirma que: “A medida que se declaren más desastres y éstos se extienden por periodos más largos de tiempo, más recursos del personal de FEMA se desvían de las iniciativas de planeamiento y preparación”. Esta declaración está esencialmente en línea con lo que la Fundación Heritage ha venido diciendo.

    Con cada vez más declaraciones presidenciales de zonas de desastre durante estos últimos años, se han estirado tanto los recursos finitos de FEMA que Estados Unidos no está adecuadamente preparado para enfrentarse a otro huracán Katrina o a lo que le ha sucedido a Japón. Cuando los fondos federales se desvían continuamente para ayudar en áreas golpeadas de forma rutinaria por desastres naturales, quedan pocos recursos disponibles para planear la respuesta a desastres a gran escala y para ejecutar los planes si ocurriese una catástrofe nacional.

    Aunque la tendencia en los últimos 20 años haya sido la creciente federalización del manejo de las emergencias y con el presidente Barack Obama declarando más zonas de desastre en sus dos primeros años de su presidencia que cualquier otro presidente en el mismo espacio de tiempo, la declaración de Skinner es una tenue luz de esperanza para la vuelta al federalismo del sistema de emergencias de Estados Unidos.

    No importa dónde uno se encuentre, casi todos quieren un sistema de emergencias que responda con medidas inmediatas para atenuar los efectos que alteran nuestras vidas durante una catástrofe nacional. No hay duda de que necesitamos estar listos para cuando lleguen los desastres  ya que, desafortunadamente, de vez en cuando eso es inevitable. Si nuestro actual presidente y futuros presidentes quieren estar verdaderamente preparados, reservarán el uso de FEMA para su propósito original y devolverán nuevamente la responsabilidad de encargarse de los desastres habituales a los estados.

    La versión en inglés de este artículo se publicó en Heritage.org
    Posted in Estudios, Gobierno de Estados Unidos, Opinión, Proteger a América, Seguridad Interior