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  • Día de los Impuestos: El gasto deficitario esconde futuros aumentos de impuestos

    Hoy, 15 de abril, se conoce típicamente como el Día de los Impuestos. Los contribuyentes estarán tratando de averiguar a toda prisa cuánto deben al Tío Sam ahora.

    En caso de que no lo sepa, este año los contribuyentes americanos tienen tres días extra para entregar su declaración porque es feriado en Washington, D.C. que conmemora la emancipación de los esclavos en el Distrito que promulgó el presidente Abraham Lincoln.

    No importa en qué día caiga en los próximos años el Día de los Impuestos, pagaremos considerablemente más a no ser que Washington reforme inmediatamente sus temerarias formas de gastar. Empeorando la situación, Washington ha sido capaz de ocultar este gigantesco potencial aumento de impuestos entre todo el gasto deficitario que está haciendo ahora.

    En 2010, el gobierno federal recaudó alrededor de $2.2 billones en impuestos. Los impuestos sobre los ingresos supusieron $900,000 millones, o cerca del 40% de todos lo recaudado con impuestos. El gobierno federal se gastó alrededor de $3.5 billones y por eso tenemos el resultante déficit de $1.3 billones conseguidos pidiendo dinero prestado.

    Si el Congreso, en vez de pedir préstamos o recortar gasto, elevase los impuestos sobre ingresos y rentas por los $1.3 billones necesarios para pagar el déficit de 2010, necesitaría más que duplicar lo recaudado por los impuestos actuales sobre los ingresos.

    Para una familia de cuatro miembros que gane $50,000, con las deducciones estándar, su actual recibo de impuestos de $766 se incrementaría en casi $4,000. Una familia similar de cuatro miembros que gane $75,000 por año vería incrementarse su pago de impuestos de los actuales $4,500 a más de $9,000 anuales.

    El tipo máximo marginal en este escenario deprimente sería del ¡85 por ciento! Una tasa impositiva a ese nivel paralizaría completamente la actividad económica.

    Es dudoso que el presidente y el Congreso realmente quieran aumentar los tipos a estos niveles y sufrir los daños económicos y políticos que tales aumentos causarían. El peligro real es que, mediante déficits continuados de un billón de dólares, oculten el verdadero costo del gobierno a los contribuyentes.

    En nuestra actual trayectoria, el interés sobre la deuda de todo el gasto deficitario que estamos haciendo — conjuntamente con los costos del Seguro Social, Medicare y Medicaid — consumirán todos los ingresos por impuestos en 2021. Aumentar los impuestos en estas terribles circunstancias no resolverá el problema ya que los derechos a beneficios y el gasto en intereses continuarán creciendo fuera de control. Los tipos impositivos tendrían que incrementarse a perpetuidad para mantener el ritmo.

    No se dejen engañar. Mayores tipos impositivos y la economía de menor crecimiento que los acompañaría no son inevitables. Pero el Congreso y el presidente deben reducir el gasto, y deben hacerlo pronto — antes de que los intereses y el gasto social se disparen imparablemente.

    Es hora de que el Congreso y el presidente paren la actual trayectoria de gasto y préstamos masivos; deberían ser honestos con el pueblo americano acerca de los impuestos escondidos que están pidiendo que se paguen en el futuro. Como millones de contribuyentes americanos están descubriendo en este día, los impuestos son demasiado altos. En vez de transferir estos impuestos ocultos sobre el déficit, es hora de que Washington se ponga a trabajar y reduzca los gastos.

     

    La versión en inglés de este artículo se publicó en Heritage.org.

     

     

     

    Posted in Economía, Estudios, Gobierno de Estados Unidos, Impuestos, Opinión, Soluciones para América