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El crecimiento económico avanza como tortuga por la incertidumbre normativa

TrabajoEl informe sobre el producto interior bruto (PIB) publicado el pasado miércoles muestra que pocas cosas han cambiado en la economía durante el segundo trimestre del año. La estimación inicial de la Oficina de Análisis Económico (BEA) muestra que el crecimiento económico fue de sólo el 1.7% desde el 1 de abril al 30 de junio, bastante por debajo del ritmo al que debería estar creciendo la economía en este momento de recuperación tras una recesión.

Aunque el crecimiento fue más elevado de lo que muchos esperaban, la economía continúa creciendo a un ritmo lento, demasiado lento como para traducirse en el sólido crecimiento del empleo que se necesita para reducir de forma significativa el índice de desempleo por debajo del 7.6%. Por desgracia, ya se ha convertido en algo habitual que tengamos un crecimiento muy lento.

Por otro lado, el consumo fue el factor que más contribuyó al crecimiento durante el segundo trimestre. La inversión, tanto por parte de las empresas como en vivienda, mostró fuertes beneficios. El incremento de la inversión es un buen presagio para el futuro crecimiento y muestra que el mercado inmobiliario continúa recuperándose. Las existencias de mercaderías también tuvieron un fuerte crecimiento, lo que podría significar que o bien las empresas están anticipando unas grandes ventas en un futuro cercano o bien que sobreestimaron la demanda en este trimestre. El tiempo dirá.

Este es el primer trimestre durante el que el embargo de fondos ha estado totalmente en vigor. A pesar de las manifestaciones de algunos en Washington de que traería la ruina económica, éste tuvo escaso impacto aparte del perjuicio causado a la defensa nacional. El pequeño y mecánico impacto económico negativo que tenía desaparecerá en futuros informes a medida que el sector privado gaste o invierta el dinero que el gobierno no ha sacado del circuito económico.

Mientras la economía va dando tumbos y creciendo a un ritmo lento, el presidente Obama continúa con su gira de discursos sobre economía, promocionando unas normativas que ya fracasaron anteriormente y que no harán que el crecimiento remonte. No obstante, uno de los mayores lastres para la economía es la incertidumbre que sufren las empresas debido a las normativas del presidente: Obamacare, la ley financiera Dodd-Frank, las regulaciones medioambientales y la falta de medidas por parte del gobierno para esquivar la crisis de deuda que el gasto desbocado de los derechos a beneficios provocará en un futuro cercano.

Hasta que Washington no reduzca la incertidumbre causada por estas normativas, el crecimiento permanecerá por debajo del nivel al que debería estar. El lento crecimiento causado por la incertidumbre normativa continuará impidiendo una mejora del mercado laboral, algo que ya se debería haber producido.

 

La versión en inglés de este artículo está en Heritage.org. 

 

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