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  • El gobierno ahora nos puede obligar a hacer pasteles

    2 noviosUn juez de derecho administrativo de Denver, Colorado (un estado que en 2006 definió constitucionalmente el matrimonio como la unión de un hombre y una mujer), ha dictaminado que Jack Phillips, propietario de Masterpiece Cakeshop, violó la ley cuando se negó a hacer un pastel para una boda homosexual.

    Cuando una pareja homosexual, que se había casado en Massachusetts, le pidió a Phillips que preparara un pastel de bodas para una recepción con el fin de celebrar su unión cuando volvieran a Colorado, Phillips declinó la oferta basándose en su fe: “No me parece que pueda participar en su boda, porque cuando hago un pastel de bodas, siento como que estoy participando en esa boda”.

    Después de que la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) presentara ante este estado una queja contra Masterpiece Cakeshop por una supuesta violación de la ley de garantías públicas de Colorado, el juez de derecho administrativo Robert N. Spencer sentenció el 6 de diciembre en contra de la pastelería, concluyendo que Phillips rechazó el servicio a la pareja “debido a la orientación sexual de ésta”.

    Phillips objetó a esa descripción de los hechos y respondió que él estaría encantado de venderle a la pareja sus productos de pastelería para cualquier otro evento, pero que elaborar un pastel de bodas le obligaría a expresar algo en lo que no cree.

    Phillips argumenta que tiene derecho a dirigir su negocio de acuerdo a su conciencia:

    La Constitución de Estados Unidos así como la Constitución de Colorado protegen mi derecho a practicar libremente mis creencias religiosas mientras estoy en mi trabajo.

    Efectivamente, los americanos no tienen por qué abandonar sus creencias religiosas para mantener a sus familias.

    La sentencia contra Masterpiece Cakeshop es otro ejemplo de cómo los gobiernos estatales castigan a la gente que cree que el matrimonio es la unión de un hombre y una mujer. Y son las empresas relacionadas con las bodas las que están particularmente en riesgo.

    Elaine Huguenin, de Elane Photography, con sede en Nuevo México, está apelando a la Corte Suprema en busca de protección ante la coacción sobre talento artístico por negarse a fotografiar una ceremonia de compromiso homosexual. El pasado verano, una pastelería de Oregón, Sweet Cakes by Melissa, se vio obligada a cerrar sus puertas para así evitar las multas por haberse negado a preparar un pastel de bodas para una ceremonia nupcial homosexual. Y a la florista de Washington Barronelle Stutzman, propietaria de Arlene’s Flowers and Gifts, la multaron con $2,000 por dirigir su negocio de acuerdo a sus creencias religiosas y haber preferido no diseñar los arreglos florales para una boda homosexual.

    Los gobiernos estatales así como el federal deberían respetar las libertades fundamentales de los ciudadanos. Y los responsables políticos estatales deberían crear leyes que protegieran el derecho de todos los ciudadanos americanos a vivir según sus creencias en su empleo cuando se expresen y cuando trabajen para otras personas.

     

    La versión en inglés de este artículo está en Heritage.org. 

     

    Posted in Actualidad, Análisis, Congreso, Constitucionalismo, Corte Suprema, Destacables, Estado de Derecho, Estados, Estudios, Gobierno de Estados Unidos, Matrimonio, Opinión, Pensamiento Político, Religión, Sociedad civil, Temas legales