En una ola que parece ya imparable, los trabajadores de Míchigan por fin se vieron liberados de su obligada afiliación sindical. El papel de los sindicatos va a tener que cambiar en este nuevo siglo si quieren sobrevivir en el siglo XXI.
El experto de la Fundación Heritage James Sherk explica que “las leyes de Derecho al Trabajo impiden que los sindicatos impongan cuotas obligatorias, concediéndoles a los trabajadores el derecho a trabajar sin tener que pagar cuotas”. Además cuando los trabajadores tienen la opción de escoger si quieren o no pertenecer a un sindicato, los trabajadores abandonan masivamente como ha sucedido en Wisconsin, Idaho y Oklahoma.
Como muestra El Gráfico de la Semana, la caída en la afiliación sindical parece ser inevitable. Una vez aprobadas las leyes de Derecho al Trabajo, se ha visto que la afiliación cayó entre un 40% y un 50%. En la Tierra de los Libres, parece increíble que haya estados en los que obliguen a los trabajadores a afiliarse si quieren tener un trabajo. Como Sherk afirma, “¿Por qué los trabajadores deberían tener que pagar a un sindicato por un representación que no quieren? Los trabajadores deberían tener la libertad de decidir cómo se gastan su salario”.





