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El alto precio de ser verde

¿Te has vuelto verde?

Si no, lo más probable es que estas dentro de la minoría. Estrellas del cine y la televisión, al igual que las empresas más grandes nos están animando para que adoptemos simples medidas para reducir nuestra huella en el medio ambiente. Y aquí en Washington D.C. hay varias medidas recorriendo los pasillos del Congreso para empujarnos hacia una “economía verde.”

Parece que para muchos de nuestros líderes, asuntos como el hambre que padecen tantas personas en el mundo, violaciones de los derechos humanos y el tráfico sexual de menores son de menos urgencia que la necesidad de confrontar el calentamiento climático. Bajo el liderazgo del ex-vicepresidente Al Gore y sus aliados en Hollywood, millones de dólares han sido invertidos para resaltar el tema del calentamiento global a través de comerciales por la radio, televisión y los periódicos.

Para ellos, tenemos que reducir nuestro uso de energía tradicional a favor de otras formas de energías como la eólica o el hidrógeno inmediatamente. Nos aseguran que podemos reducir nuestra huella en el medio ambiente al ser más conscientes de nuestro uso de energía. Nos animan que compremos automóviles que no emitan tanta contaminación al medio ambiente.

Y para muchos, este es el mejor momento para abogar por subsidios del gobierno para el desarrollo de energía alternativa. Y para los políticos, apoyar estas medidas parece muy oportuno: (a) ayudar al medio ambiente y (b) ayudar a la economía.

Parece estupendo, ¿no?

No tan rápido, nos dicen algunos en España que han estado viviendo bajo una “economía verde.”  Según un reciente estudio escrito por el doctor Gabriel Calzada de la Universidad Rey Juan Carlos en Madrid, subsidios del gobierno para la energía renovable han estado acumulando la deuda y artificialmente creando un mercado que eventualmente se desplomará sin la continua ayuda del gobierno en España.

Esto es de importancia porque España es el líder mundial en implementar la política hacia una “economía verde.”  Desafortunadamente estas políticas se pagan a un precio muy alto. Según el doctor Calzada, España actualmente se esta gastando casi $8 billones de dólares cada año en subsidios del gobierno. Y a consecuencia de este caro subsidio, España pierde casi 2.2 empleos por la creación de cada “empleo verde.” La prueba es la actual cifra alta del desempleo en España – que según algunos expertos podría llegar cerca del  veinte por ciento para el año que viene.

Aunque parezca increíble, muchos aquí en Washington, incluyendo nuestro Presidente, están abogando a favor que veamos a España como un modelo de  una exitosa “economía verde.” Aliados en el Congreso están abogando por permisos ambientales, conocidos en ingles como “cap and trade.” Ese término simplemente es una manera en disfrazar un impuesto al consumo de energía.

Lo peor de todo es que este impuesto, afectaría más a las pobres. Como ejemplo, si un proyecto de ley (Warner-Lieberman bill) que estaba siendo discutido el año pasado por el Congreso hubiera sido firmado en ley, el Noroeste de este país hubiera perdido 102,110 empleos y casi $26 billones de dólares – según unos estudios de la Fundación Heritage.

De cierto que todos tenemos una obligación en cuidar este planeta. Es más, todos deberíamos estar tratando en hacer todo lo posible para asegurar que nuestros hijos y nietos hereden un planeta limpio y bello. Y deberíamos estar abiertos a la idea en el desarrollo de otras formas de energía, como nuclear o solar. Pero esa decisión debería provenir del libre mercado y no por los políticos utilizando nuestro dinero que pagamos en impuestos sin consideración. En estos momentos cuando nuestra economía continúa  sufriendo, tenemos que ser conscientes del gasto que conlleva cualquier propósito para crear “empleos verdes” a través de subsidios del gobierno.  Porque como nuestros amigos en España están descubriendo, ser verde viene con un precio alto.

Posted in Energía y Medio Ambiente