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  • El segundo discurso inaugural de Obama, pero traducido

     

    Los miembros del Congreso (que van a debatir mañana mismo sobre el aumento del límite de la deuda) deberían haber prestado ayer mucha atención. El presidente dejó muy claro que él no ve la urgencia de reducir la deuda y recortar el déficit. De hecho, en su segundo discurso de toma de posesión, el presidente Barack Obama se mostró honesto en cuanto a sus intenciones de hacer crecer el gobierno con el fin de rehacer nuestro país siguiendo su visión progresista.

    Para promocionar su agenda, el presidente tomó prestada las imágenes y la terminología de los principios fundamentales de Estados Unidos. Pero distorsionó la idea fundacional americana de “Nosotros el pueblo” para convertirla en la idea progresista de “Es labor de todos”.

    Y aunque la retórica empleada respecto a estos asuntos sólo pudo tapar levemente el verdadero significado de sus palabras, traduciremos algunos de sus puntos clave.

    Obama acerca de “Nosotros, el Pueblo”: “Pues el pueblo americano no puede cumplir con las exigencias del mundo actual actuando en solitario, del mismo modo que los soldados americanos no se podrían haber enfrentado a las fuerzas del fascismo o del comunismo con mosquetes y milicias. Nadie por sí solo puede instruir a todos los profesores de matemáticas y ciencias que necesitaremos para preparar a nuestros hijos de cara al futuro. O para construir las carreteras y redes y laboratorios de investigación que aporten nuevos empleos y empresas a nuestra tierra”.

    Traducción: En el caso de que no me oyera la primera vez, Ud. no lo forjó.

    Puede que estas palabras sobre la Constitución y la promesa de libertad de Estados Unidos sólo las pronunciara de boca para afuera, pero el presidente volvió a repasar aquí la parte central de su mensaje: Es labor de todos los contribuyentes subsidiados el forjar las cosas. Según su filosofía, los emprendedores no crean empleo, lo hace el gobierno.

    Obama acerca de la crisis fiscal: “Nosotros, el pueblo, comprendemos que nuestro país no puede prosperar cuando a cada vez menos personas le va muy bien y una creciente mayoría apenas consigue salir adelante…Debemos tomar difíciles decisiones para reducir el costo de la atención médica y el volumen de nuestro déficit. Pero rechazamos la creencia de que Estados Unidos debe elegir entre cuidar de la generación que forjó este país o invertir en la generación que forjará su futuro”.

    Traducción: Continuaré presionando en pro de más subidas de impuestos en lugar de reformar Medicare y el Seguro Social.

    Sobre este punto, el presidente siguió con su promesa de que no negociará sobre el límite de la deuda, al mantener una postura inamovible respecto a los impuestos y los programas de derechos a beneficios. Las “difíciles decisiones” a las que se refiere acerca de la atención médica y el déficit son más subidas de impuestos, ya que “rechaza la creencia” de que los derechos a beneficios deban ser reformados si han de perdurar para la siguiente generación.

    La confrontación por el límite de la deuda continúa esta semana: La Cámara de Representantes votará mañana sobre un plan que ampliaría el límite de la deuda durante tres meses al mismo tiempo que obliga al Congreso, concretamente al Senado, a aprobar un presupuesto. Según este plan, si para el 15 de abril no han aprobado un presupuesto, los miembros del Congreso dejarían de percibir su sueldo. Si los republicanos de la Cámara simplemente parpadean, el presidente y sus partidarios los arrollarán.

    Obama acerca de las energías verdes: “Responderemos a la amenaza del cambio climático, sabiendo que no hacerlo sería traicionar a nuestros hijos y a las generaciones futuras. Puede que algunos nieguen todavía el abrumador juicio de la ciencia, pero nadie puede evitar el devastador impacto de los atroces incendios y la agobiante sequía, así como de unas tormentas más poderosas. El camino hacia las fuentes de energía sostenibles será largo y a veces complicado. Pero los americanos no pueden abstenerse de esta transición”.

    Traducción: Continuaré incrementando las regulaciones sobre las fuentes de energía que utilizamos y malgastaremos el dinero del contribuyente en las compañías de energías “verdes”.

    A pesar del constante crecimiento de la lista de compañías que acaban en el Cementerio Verde, como Solyndra, que le quitó el dinero al contribuyente únicamente para terminar yendo a la quiebra, el presidente se aferra a su cara e inoperante normativa. Y la relación que establece entre el cambio climático y unas “tormentas más poderosas” apunta a un renovado impulso a favor de normativas como el impuesto sobre el carbono, que penaliza a la gente por usar la energía, una normativa que además perjudicaría a la economía y no produciría ningún beneficio medioambiental tangible.

    Obama acerca de la política exterior: “Nosotros, el pueblo, aún creemos que una seguridad perdurable y una paz duradera no requieren un estado de guerra perpetuo…Mostraremos el coraje de intentar y de resolver nuestras diferencias con otras naciones de forma pacífica. No porque seamos unos ingenuos respecto a los peligros que afrontamos, sino porque el acercamiento puede disipar las sospechas y el miedo de un modo más duradero”.

    Traducción: Los terroristas siguen huidos y yo todavía pienso que podemos negociar con matones nucleares como Irán.

    Incluso aunque Obama saque a las tropas de Irak y Afganistán, la crisis de los rehenes de Argelia demuestra que al-Qaeda sigue viva y coleando. Y aunque Irán continúe despreciando a los inspectores internacionales y, básicamente, haciendo lo que quiere, Obama parece ser el perpetuo optimista respecto a la idea de que establecer más conversaciones con este régimen hostil (y otros por el estilo) podría hacerles cambiar su comportamiento.

    El presidente comentó ayer que “la fidelidad a nuestros principios fundamentales requiere nuevas respuestas a los nuevos desafíos”. Aunque los planes que expuso no son nuevos, claramente requieren que se les dé una respuesta adecuada si hemos de conservar los principios fundamentales que tanto apreciamos, incluido nuestro derecho individual a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad.

    El Congreso ha quedado advertido, nada menos que por el propio presidente, de que este no está predispuesto a hacer concesiones. Por lo que si sus miembros se dan por vencidos, se implementará una agenda progresista como jamás hemos conocido, mientras que no se llevarán a cabo las tan necesitadas reformas de nuestros programas de derechos a beneficios. Por tanto, mantenerse firmes es ahora más importante que nunca.

     

    La versión en inglés de este artículo está en Heritage.org. 

     

    Posted in Actualidad, Adminstración Obama, Análisis, Campana de Heritage, Congreso, Destacables, Elecciones EE.UU. 2012, Estudios, Gobierno de Estados Unidos, Historia de Estados Unidos, Libertad económica, Liderazgo para América, Opinión, Pensamiento Político