• The Heritage Network
    • Ampliar:
    • A
    • A
    • A
  • Donar
  • El sistema de canje de California y la retórica de la contaminación

    Se sabe tan bien el perjuicio económico que ocasiona la política del sistema de canje de emisiones del dióxido de carbono que incluso un estado tan izquierdista como California jamás ha podido aprobar un plan a través de su legislatura. En su lugar, los ecologistas de ese estado han confiado en la Junta de Recursos del Aire de California (CARB, por sus siglas en inglés), cuya directiva no tiene que responder ante los votantes, para desarrollar e imponer regulaciones al carbono por decreto burocrático.

    Y este pasado mes de diciembre, para enorme placer de muchos ecologistas, CARB aprobó el primer plan del sistema de canje en Estados Unidos. Todo parecía listo para arrancar… hasta que un juez de la Corte  Superior de San Francisco hiciera pública su sentencia justo hace una semana y que, si al final se convierte en sentencia firme, no permitiría que CARB ejecutase su plan. ¿Que quiénes son los que han presentado la demanda? El Centro de la Raza, Pobreza y el Medio Ambiente.

    ¿Y por qué un grupo llamado el Centro de la Raza, Pobreza y el Medio Ambiente ha ido a la justicia para ponerle un alto al sistema de canje del carbono? El New York Times informa que: “Las comunidades pobres, particularmente en el sur de California, son recelosas de los sistemas de mercado para el control de la contaminación, creyendo que las industrias cercanas a la zona podrían pagar extra y así lograr permisos adicionales para contaminar y continuar enviando productos químicos peligrosos a sus barrios”. ¿Y cuál es este “peligroso” agente contaminante que el Centro de la Raza, Pobreza y el Medio Ambiente dice que esparcirán en sus barrios? Dióxido de carbono – ese mismo compuesto químico que Ud. y yo estamos exhalando en estos momentos. El periódico afirma que “nadie ha dicho que el dióxido de carbono sea un peligroso agente contaminante para las comunidades locales”. ¡Oh, pero sí se ha dicho! La propia Agencia de Protección Ambiental (EPA) de la administración Obama ha declarado que el dióxido de carbono es un peligroso agente contaminante que plantea un “peligro a la salud y al bienestar públicos”.

    Por tanto, la administradora de la EPA, Lisa Jackson, ha dado luz verde a los planes para regular el carbono como “agente contaminante” bajo la autoridad que le concede la Ley del Aire Limpio.

    Claro que la Ley del Aire Limpio nunca se hizo para otorgar poder a la EPA para regular una sustancia tan ubicua como el dióxido de carbono. Esto se hace obvio con solo mirar los niveles de “contaminación” que la Ley del Aire Limpio autoriza a la EPA a regular. Cuando la Ley del Aire Limpio se aprobó, ésta ordenaba a la EPA que regulase las fuentes de verdaderos contaminantes, como el ácido acrílico, el cloro y el benceno, que emitiesen anualmente a la atmósfera 100 ó 250 toneladas o más de un contaminante. Solamente complejos verdadaramente industrializados entraban en estas regulaciones. Pero el dióxido de carbono es mucho más común. En el límite de 100 toneladas caerían escuelas, granjas, restaurantes, hospitales, urbanizaciones, iglesias y cualquier cosa que tenga un motor – autos, cortacéspedeses, motos acuáticas o soplahojas. Si Ud. posee alguno de estos artículos o come, duerme, aprende, o reza en alguno de estos lugares, Ud. está a punto de tener que familiarizarse con los reguladores de la EPA.

    La EPA de Obama cree que puede reescribir unilateralmente los niveles de contaminación de la Ley del Aire Limpio para minimizar el calvario económico que crearán sus reglas. Ésta es la misma administración Obama que piensa que Obamacare es constitucional. La EPA de Obama se verá demandada por las regulaciones al carbono y perderán. Pero eso no significa que el Congreso deba quedarse impávido mientras que la EPA de Obama causa estragos a nuestra economía en tentativa de recuperación. El Congreso tiene la autoridad bajo la Ley de Revisión Legislativa de parar en seco a Lisa Jackson.

    California indudablemente encontrará una salida al problema judicial que tiene con el Centro de la Raza, Pobreza y el Medio Ambiente referente al sistema de canje. Las regulaciones mataempleos de CARB entrarán finalmente en vigor, disparando aún más el desempleo en California que ya está por encima del promedio nacional. Pero no es demasiado tarde para el resto de la nación. Se puede parar a la EPA de Obama.

    La versión en inglés de este artículo se publicó en Heritage.org
    Posted in Economía, Energía y Medio Ambiente, Estudios, Gobierno de Estados Unidos, Opinión