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Es hora de detener a los zares de Internet de la FCC

21 / 12 / 2010

Imagínese un futuro en el que Internet es gobernada por burócratas no electos en Washington DC y que lo hacen según lo que se les antoje, sin importar las exigencias de los legisladores o de preceptos judiciales. Lamentablemente, ese futuro está aquí ahora. Hoy, la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) está a punto de lograr un poder sin precedentes y afirmar su autoridad para regular Internet, a pesar de la oposición del Congreso y de una sentencia federal en contra de ello.

Y aunque es una noticia que ha pasado en gran parte desapercibida entre las grandes decisiones del Congreso saliente, no deja de ser una historia sobre la expansión desenfrenada del Gobierno que se debe contar.

Déjeme que le presente a Julius Genachowski, presidente de la FCC – persona nombrada por razones políticas y compañero de la Universidad de Harvard del presidente Barack Obama cuando cursaba Derecho allí.  Genachowski es quien lidera el ataque de la FCC para lograr nuevos poderes sobre Internet y así poder promulgar una política conocida como “neutralidad en la red” que permitiría a la Comisión regular la forma cómo los proveedores de Internet, por ejemplo Comcast o Verizon, ofrecen sus servicios. Si Ud. sospecha de las grandes empresas, esto suena como una gran idea. Si Ud. teme al Estado omnipresente, preste atención.

En realidad, esta política limitará las opciones del consumidor mientras que concede al gobierno federal poder sin precedentes sobre Internet. Como el experto de la Fundación Heritage James Gattuso describe:

El beneficio neto [de la neutralidad de la red será] un Internet más lento y congestionado y más frustración para los usuarios. Peor aún, la inversión para expandir Internet se enfriaría, al ver como el control de la FCC sobre la administración de la red hace la inversión menos apetecible. Lo que nos jugamos no es algo trivial, especialmente con decenas de miles de millones invertidos cada año en expandir Internet.

También hay quienes sostienen que esas regulaciones ni siquiera son necesarias. Un comisionado de la FCC, Robert McDowell (que se opone a la política de neutralidad en la red) escribió el domingo en el Wall Street Journal:

No hay nada roto que necesite arreglo. Internet ha estado abierta y ha mejorado la libertad desde que se creó a partir de un proyecto de investigación del Gobierno a principios de los años 90. Su naturaleza como una difusa y dinámica red de redes global rechaza la autoridad jerárquica. Ya existen abundantes leyes para proteger al consumidor.

Y aunque la amenaza de disposiciones gubernamentales innecesarias y dañinas es preocupante, la manera cómo está actuando la FCC para ampliar su poder es simplemente alarmante. Las agencias federales como la FCC solamente tienen el poder que le concede el Congreso por ley. En este caso, la FCC está yendo a todo vapor, haciendo caso omiso del Congreso y de los tribunales de justicia para actuar como le da la gana, en efecto, convirtiendo a los comisionados de la FCC en autoproclamados zares de Internet. Pero no sería la primera vez que la Comisión ha querido poner a prueba su poder.

En 2008, la FCC intentó ampliar su autoridad cuando decretó que Comcast violaba las reglas de la neutralidad de la red. La Comisión basó su decisión en una amplia interpretación de sus poderes. En abril de este año, una corte federal asestó un duro golpe a las pretensiones de la FCC, dictaminando que la Comisión no tenía ninguna autoridad bajo la ley. Entonces en mayo, cuando la FCC lo intentó con otra serie de reglas de la neutralidad de la red, los miembros del Congreso de ambos partidos intervinieron para advertir a la FCC de que cejara en su empeño hasta que el Congreso tomara medidas. Y ahora, después de un intento fallido por parte del representante Henry Waxman (D-CA) de reunir apoyos para legislar la neutralidad en la red en la Cámara de Representantes, la FCC ha vuelto a intentar otro truco y está más que lista para concederse a sí mismo el poder de gobernar. Al parecer, a los zares de Internet de la FCC no les importan ni las cortes ni el Congreso.

¿Qué puede decir Estados Unidos sobre esto? Muy poco. Para empezar, los comisionados de la FCC son, por naturaleza, cargos no electos, personas nombradas sin estar sujetas al proceso democrático. Y durante el fin de semana, momentos antes de la decisión de la FCC, los visitantes a la web de la Comisión ni siquiera podían acceder a las 1,900 páginas de documentos referentes a las reglas de la neutralidad en la red. Lo irónico es que la misma Comisión que intenta regular Internet vio cómo su propia web no funcionaba debido a que tenía que hacer un “mantenimiento programado”. Con lo irritante que es eso, no es tan chocante comparado con lo que el comisionado McDowell dice que atestiguaremos hoy:

En este solsticio de invierno, seremos testigos de una desfachatez intervencionista impresionante cuando la FCC pase por encima de los poderes de nuestro gobierno en su tenaz búsqueda por [imponer] regulación innecesaria y dañina. El día más oscuro del año puede que termine marcando el principio de la noche de un invierno largo para la libertad de Internet.

Por el momento, parece que la FCC tendrá éxito clavándonos sus garras reguladoras en Internet. Ahora depende del Congreso y de los tribunales el que logren meter al monstruo de la FCC de vuelta a su jaula y recordar a los autoproclamados zares de Internet que los únicos poderes que tienen son los que les concede la ley.

Este artículo está disponible en inglés en Heritage.org

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