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Se supone que ni la nieve ni la lluvia ni el calor pueden impedir que el Servicio Postal de Estados Unidos (USPS) entregue el correo, pero ¿se podrá salvar el Servicio de la deuda que acumula, de la caída del volumen de correo y del desastre a cámara no tan lenta que se le viene encima?
La pasada semana, el USPS evitó con las justas la suspensión de pagos cuando el Congreso extendió la fecha límite del pago de $5,500 millones de beneficios médicos de los empleados jubilados que adeuda el Servicio. El USPS perdió $8,500 millones el año pasado y espera perder cerca de $10,000 millones más en 2011. Desde 2006 a 2010, el volumen total de correo del USPS cayó un 20%, de 213,000 millones de objetos postales a 170,000 millones, todo ello incurriendo en unas pérdidas de $20,000 millones.
El futuro no parece muy brillante tampoco. El experto de Heritage James Gattuso explica cómo el correo electrónico y loa cambios hacia otras formas de comunicación han llevado al declive del USPS y qué aspecto tiene el futuro cercano para el servicio:
Según un estudio de Boston Consulting Group en 2010, el volumen de correo descenderá un 15% adicional para 2020 y el correo de primera clase bajará un asombroso 35%. Esto significa que el típico cliente postal recibirá solo una carta de primera clase por día comparado con las actuales dos. Con esos niveles de correo, el USPS perderá la alarmante suma de $15,000 millones anuales.
Gattuso dice que el “USPS está fracasando y necesita cambiar. Tal como está estructurado ahora, no puede sobrevivir a no ser que se le apoye con decenas de miles de millones de dólares en subsidios”. Indudablemente, el USPS tiene problemas significativos y necesita ser reestructurado. Ha propuesto ya varias reformas, entre ellas reducir la fuerza laboral postal, cerrar oficinas de correos y otras instalaciones y terminar con la entrega de correo en sábado. Muchas de estas reformas, explica Gattuso, necesitarían autorización del Congreso para ser implementadas.
El lunes en la Fundación Heritage, el representante Darrell Issa (R-CA), un empresario exitoso antes de ir al Congreso, habló de su plan para salvar al USPS del colapso financiero. Y en una entrevista especial habló con Heritage acerca de las reformas que implementaría su plan:
Las verdaderas reformas para el servicio postal incluyen usar vehículos eficientes, tener centros eficientes de distribución –tienen demasiados– [y] tener suficientes oficinas de correos para cubrir las necesidades del servicio postal y de la gente que van a servir.
Se toman todos esos ahorros en eficiencia, se reduce el tamaño de la fuerza laboral, se tienen nuevas instalaciones, menos instalaciones, lo que haga falta, y el Servicio Postal puede tener un beneficio de $2,000 o $3,000 millones el próximo año. Solo tenemos que hacer eso, incluyendo el número adecuado de trabajadores.
El USPS tiene un serio problema y el Congreso debería actuar rápidamente para abordarlo. Pero “salvar” el servicio no debería ser el objetivo – y los contribuyentes no deberían cargar con los costos de preservar una industria obsoleta. La tecnología ha cambiado rápidamente al igual que lo ha hecho la forma en que la gente se comunica. Con la evolución de las comunicaciones digitales, el USPS debe ajustarse a una nueva forma de hacer negocios y el Congreso debería facilitar la adaptación del USPS – y eso significa hacer más fácil para el USPS cerrar oficinas de correos, reducir su fuerza laboral y recortar servicios. El USPS no tiene por qué extinguirse, pero el Congreso necesita permitirle que haga los cambios necesarios para que sobreviva.
La versión en inglés de este artículo se publicó en Heritage.org.











