Desde el año 2004, muchos de nuestros niños hispanos han aprovechado una maravillosa oportunidad: asistir a una escuela privada gracias a una beca. Y más de cinco años después que los primeros niños empezaron a aprovechar de esta oportunidad, encuestas demuestran que estos niños se han beneficiado inmensamente. Desafortunadamente, este programa está en peligro, y solo el Congreso y el nuevo Presidente pueden hacer algo al respecto.
El programa escolar de oportunidad, o en inglés “DC Opportunity Scholarship Program”, provee becas escolares (de cantidades que no excedan $7,500) para estudiantes de familias de pocos recursos para atender escuelas privadas. Casi el 10 por ciento de estas familias son hispanas.
Según un reciente estudio del Proyecto Demostrativo de la Elección Escolar, o en inglés “School Choice Demonstration Project”, la enorme satisfacción de aquellas familias participando en el programa escolar de oportunidad es muy alta. Y de entre lo más interesante está que entre los más satisfechos se incluye a familias hispanas. Según el informe, “Los padres de habla hispana dijeron que sus hijos están más motivados, más enfocados y aplicándose para sacar mejor notas.”
El hecho de que este programa esté en peligro de ser eliminado debería despertar a todos -especialmente a aquellos que han mejorados poco en el sistema escolar público de nuestro país.
El sistema escolar público en Washington, D.C., es un buen ejemplo que ilustra lo grave de la situación con el hecho de que solo la mitad de todos los niños ingresados en el cuarto grado pueden leer a su nivel escolar. Adicionalmente, el índice de estudiantes que no terminan sus estudios es alarmante. Y con casi 8,000 de nuestros niños hispanos ingresados en el sistema escolar en Washington, D.C., este tema nos debería preocupar.
Afortunadamente las estadísticas no tienen por qué ser tan graves. Podemos ver por ejemplo a la Florida como un plan de cómo mejorar el sistema educativo. Esto es particularmente cierto en el caso de niños hispanos en la Florida que están mejorando sus notas en exámenes de comprensión de lectura y matemática. Gracias a los esfuerzos estatales que incluyen el no promover a maestros inmediatamente y mejoras del pago (para maestros) sólo tras la mejora de resultados escolares, el estado de la Florida está trabajando duro para asegurar que cada niño tenga la oportunidad de recibir una buena educación. Estas reformas y la ampliación de más opciones escolares han ayudado a nuestros niños hispanos en la Florida.
Y es por eso que no hay ninguna razón por que los niños hispanos en Washington, D.C., no puedan hacer lo mismo. Los padres merecen escoger a qué escuela enviar a sus hijos. El éxito de la Florida es posible en Washington, D.C., y en el resto del país. El programa de becas escolares en Washington en un buen paso hacia ese camino.
Como aquellos beneficiados de este programa, nosotros como hispanos debemos apoyar este programa para asegurar que nuestros niños tengan todas las oportunidades para gozar de éxito. En cada niño hispano ingresado en el sistema escolar existe un futuro científico, abogado y hasta Presidente. La comunidad hispana tiene que asegurar que nuestra voz se escuche en este importante debate en el capitolio de nuestro país.





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