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Frenar la agenda educativa de Obama

31 / 05 / 2011

Hoja Informativa # 70

Gastando imprudentemente hasta el último centavo

  • Más dinero del contribuyente no es la solución: Después de décadas de miles de millones de dólares despilfarrados, el gasto educativo ha alcanzado máximos históricos. El gasto federal por alumno, ajustado a la inflación, se ha triplicado desde 1970 y el gasto combinado alcanza más de los 10,000 dólares por alumno a nivel nacional. El gasto educativo combinado (federal, estatal y local) ya excede $550 mil millones anualmente o cerca del 4.2% del PIB.
  • Gasto en estímulo sin precedentes: Además, el llamado paquete de “estímulo” amplió el presupuesto del Departamento de Educación en $100 mil millones, un aumento sin precedentes en la financiación federal.
  • Dinero no es igual a progreso: Décadas de creciente gasto educativo se han traducido en poco progreso académico. El rendimiento académico se ha estancado a nivel nacional y los índices de graduación no son mejores hoy en día que en 1970. Pero, a pesar de estos niveles históricos de gasto educativo y, a pedido de los sindicatos educativos, la administración Obama está buscando incrementar aún más la financiación del sector de la enseñanza pública.

Manteniendo a los alumnos en escuelas fracasadas

 

  • La opción escolar cuenta con una demostrada trayectoria de éxito: Pese a una demostrada trayectoria de éxito, aumentando tanto el rendimiento educativo como el nivel de conocimientos de los niños de Washington D.C., la administración está cediendo a la presión ejercida por grupos de intereses especiales que ven la opción escolar como una amenaza para el arraigado statu quo.

Más intervencionismo de Washington

 

  • Aumentando el poder de Washington: Aunque el programa No Child Left Behind (Que Ningún Niño Se Quede Atrás) aumentó de forma considerable el rol federal en la educación, la administración Obama está orquestando el atropello federal más grande en décadas, imponiendo a los estados estándares educativos y exámenes a nivel nacional.
  • Carrera al abismo: Bajo la apariencia de reforma educativa, el programa de subvenciones “Carrera a la Cima” (Race to the Top) de $4.35 mil millones incluye un requisito para que los estados implementen estos estándares y así aumenten sus posibilidades de recibir financiación federal.
  • Menos control de los padres: La administración Obama busca que los fondos de $14 mil millones del Título I dependan de que se adopten los estándares nacionales, lo cual en última instancia hará que las escuelas respondan más a las exigencias de Washington y menos a las necesidades de los padres. Los padres tendrían que renunciar a una de sus armas más poderosas en la educación de sus hijos: El control sobre el contenido de los estándares y exámenes estatales.

Un mejor camino hacia adelante: Empoderar a padres y líderes locales

  • Restablecer la prudencia fiscal: Más financiación federal de Washington no es la respuesta para mejorar la educación americana. Más bien, los estados deberían verse libres de agobiantes mandatos federales educativos y tener mayor flexibilidad para canalizar sus recursos educativos, adecuándolos a las necesidades locales de forma más eficiente.
  • Dar libertad para que los alumnos asistan a escuelas seguras y efectivas: Los estudios sobre la opción escolar demuestran que los alumnos con bono escolar experimentan una serie de cambios positivos, incluyendo mayor seguridad, mejora en el índice de graduación,  mayor satisfacción de los padres y mejores resultados en los exámenes. Los estados deberían aumentar las opciones de libre elección de escuela y tener la libertad de permitir que los padres lleven su parte de los fondos federales a las escuelas que escojan.
  • Restablecer la autoridad estatal en la educación: En vez de adoptar estándares y exámenes iguales para todos a nivel nacional, se debería reforzar los estándares y exámenes estatales y las escuelas deberían potenciar la transparencia de los resultados para padres y contribuyentes.
La versión en inglés de este artículo se publicó en Heritage.org.
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