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Harry Reid y el Senado del No

Washington está que arde y no se trata solo de la temperatura. Propuestas que compiten para lo del límite de la deuda, amenazas presidenciales de veto y acalorada retórica entre partidos y partes, todo ello contribuye a que el ardor político esté que quema al tiempo que la retórica del presidente aparentemente está diseñada para llevar a los mercados a una crisis a toda velocidad.

El plan del presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, (R-OH), para el asunto del límite de la deuda provocó una revuelta conservadora después de la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO) anunció que su plan no logrará los cortes a los que aspiraba. Así que ahora Boehner se apresura a rehacer su paquete del límite de la deuda.

Mientras tanto, en el Senado… nada de nada.

El líder de la mayoría Harry Reid (D-NV) ha presentado un plan que rivaliza con el de los republicanos y que, según la CBO, reduciría el déficit en “cerca de $2.2 billones”, si los futuros Congresos se adhieren a la totalidad de sus topes de gastos y otros cambios políticos. Pero es un grandísimo “si”.

Esto sería a cambio de aumentar el límite de la deuda por $2,7 billones, algo que va en contra del acuerdo generalizado de que el endeudamiento de la nación debería aumentar sólo en la medida en que Washington esté dispuesto a hacer recortes. Su plan también se basa en gran medida en reducir la asignación de defensa. El gasto discrecional no bélico sería insignificante en los próximos dos años y ni siquiera alcanzaría el billón de dólares en 10 años. El resto de la reducción del déficit –$375,000 millones– proviene del ahorro de los intereses que derivan de estos recortes proyectados.

A cambio de estos $2,2 billones en recortes muy dudosos, Reid inmediatamente aumentaría el límite de la deuda en $2,7 billones. El efecto neto: El presidente Obama recibe un extra de medio billón de dólares de la tarjeta de crédito del pueblo para que juegue.

El plan de Reid también solicita que haya un comité conjunto para presentar medidas adicionales para “la reducción del déficit” y por supuesto en el Senado, donde sería aún más probable que resulte en aumentos de impuestos que en la Cámara de Representantes. Y Reid descarta que se reforme el Seguro Social, Medicare y Medicaid –la verdadera causa a mediano y largo plazo de los déficits—  unas reformas transformacionales que tan desesperadamente necesitan. Pero en lugar de poner su plan a votación, Reid ha optado en su lugar por revolver las turbulentas aguas en Washington DC hasta un nuevo nivel de escándalo. El senador Chuck Schumer (D-NY) dijo que si los republicanos “rechazan esta oferta, simplemente significa que desean el impago por defecto”. ¿Qué dijo Harry Reid sobre el plan de Boehner? “Los demócratas no votarán por él. Los demócratas no votarán por él. Los demócratas no votarán por él. Llega muerto al Senado, si sale siquiera de la Cámara”.

Sí, la cosa está que arde por aquí.

Qué distinto del decoro que esta gran cámara alguna vez ostentó. Se dice que James Madison describió esta augusta asamblea como “el gran ancla” del gobierno. Así que vamos a considerar los momentos de liderazgo senatorial de Harry Reid en estos momentos de apremio presupuestario y de endeudamiento de nuestra nación. El Senado:

• No ha aprobado un presupuesto en casi 900 días,

• Rechazó el presupuesto aprobado para 2012 por la Cámara de Representantes por 40-57,

• Rechazó el presupuesto de Obama 97-0,

• Abdicó de tener que decidir sobre el primer plan de la Cámara de Representantes –Recortar, Limitar y Balancear—y votó contra permitir que la propuesta llegara a votación.

Lo más caliente de este verano es Harry Reid y su Senado del No.

 

La versión en inglés de este artículo está en Heritage.org.
Posted in Economía, Estudios, Gobierno de Estados Unidos, Liderazgo Americano, Opinión