• Ampliar:
  • A
  • A
  • A

Hay que eliminar la lotería de la diversidad

La Cámara de Representantes aprobó el pasado viernes un proyecto de ley que derogaría la “lotería de la diversidad” para los inmigrantes y la sustituiría por un nuevo programa que concedería “tarjetas verdes” (permisos de residencia legal permanente) a ciertos graduados en las facultades de ciencia y tecnología de Estados Unidos nacidos en el extranjero.

La lotería de la diversidad, una desacertada normativa desde el mismo momento de su implantación en 1986 (el nombre completo es Programa de Visas para la Diversidad Migratoria) es quizá el apartado menos racional del sistema de inmigración de Estados Unidos.

Esta lotería distribuye tarjetas verdes al azar hasta un número de 55,000 solicitantes de todo el mundo cada año.

Haciendo honor a su nombre, la lotería de la diversidad no está abierta a los residentes de países que ya envían a miles de inmigrantes cada año mediante otras categorías de admisión. A los países que no están automáticamente excluidos se les otorgan las visas en proporción a lo habitual que sea la inmigración desde su región: cuantos menos inmigrantes regulares envía una región, más visas de diversidad recibe. Aparte de vivir en un país que cumpla esas condiciones, el único requisito para los solicitantes de la lotería es un título de educación secundaria o dos años de trabajo en un empleo que requiera dos años de preparación para poder desempeñarlo.

Esta lotería no es coherente con ningún objetivo de política migratoria que cuente con un amplio consenso. Los tres principales tipos de inmigrantes legales que acepta actualmente Estados Unidos son: personas con familiares ya residentes en Estados Unidos (66% de los inmigrantes en 2010), trabajadores con habilidades deseadas por las empresas (14%) y refugiados (13%). Una mejor mezcla de los factores de selección daría mayor énfasis a la inmigración calificada. Sin embargo, la lotería de la diversidad no incluye ningún tipo de selección. No hace que la población activa esté más calificada, ni reúne a las familias ni tiene ningún otro objetivo humanitario. Su única finalidad es aumentar la diversidad del origen nacional de los inmigrantes.

Estados Unidos no debería buscar una diversidad en la inmigración por el mero hecho de que exista esa diversidad. Ciertamente, un enfoque aleatorio y caprichoso de la diversidad de los inmigrantes no beneficia a los intereses nacionales.

 

La versión en inglés de este artículo está en Heritage.org. 

 

Posted in Actualidad, Análisis, Destacables, Estado de Derecho, Estudios, Gobierno de Estados Unidos, Inmigración, Opinión, Sociedad civil, Temas legales
 
  • Jonah

    El apartado menos racional? Esas son las deportaciones, y la caza de inmigrantes en la frontera, así como la ley de Arizona, entre otras.