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Heritage responde al Discurso sobre el Estado de la Unión 2012

Los expertos de Heritage respondieron al Discurso sobre el Estado de la Unión 2012 que pronunció el presidente Obama en sesión conjunta del Congreso de Estados Unidos. Aquí les ofrecemos algunas de sus opiniones acerca de las propuestas del presidente – o por la falta de las mismas.

 

Nada de reforma inmigratoria seria Dr. James Carafano

Nadie se esperaba un verdadero avance de Washington en lo que respecta a nuestras fronteras rotas y el muy defectuoso sistema de inmigración durante un año electoral. Esta noche, Obama no ha defraudado. “Los opositores de la acción se quedaron sin excusas. Deberíamos estar trabajando en una reforma integral de la inmigración ahora mismo”. En el lenguaje de Washington, “reforma integral” es sólo otro modo de decir “amnistía”. Washington intentó el enfoque de la amnistía en 1986. En ese momento había alrededor de 3 millones de personas viviendo ilegalmente en Estados Unidos. Tras conceder una amnistía, el número se multiplicó de tres a cuatro veces. La lección que se aprendió fue que las amnistías sólo fomentan más inmigración ilegal. Es eso por lo que el pueblo americano y el Congreso rechazaron una amnistía propuesta por la administración Bush (y hasta el Congreso se negó a aceptar la propuesta para una votación cuando Obama presionó por ello) y su partido controlaba ambas cámaras del Congreso.

Arreglar los problemas requiere soluciones reales: trabajar con México para abordar los desafíos de ese país en seguridad, libertad económica y sociedad civil; crear programas efectivos para trabajadores temporales que proporcionen a los empleadores la gente que necesiten cuando crezcan sus empresas y el empleo; sentido común en la seguridad de la frontera; hacer respetar las leyes de inmigración y del trabajo; y reparar los defectos de nuestros legítimos programas de inmigración. Ninguna de estas soluciones requiere de la amnistía como primer paso. Al ofrecer eslóganes en vez de ofrecer una visión real para mantener Estados Unidos como una vibrante nación de inmigrantes que respetan tanto nuestras leyes como nuestra soberanía – el presidente ha demostrado que, cuando se lamenta de que la políticas de año electoral están matando la reforma, él es el mayor infractor.

 

La causa de la lenta recuperación: Obama y su políticaDr. J.D. Foster

Una vez más se nos ha recordado lo mismo: El presidente Obama heredó una economía en recesión. Correcto. Pero la recesión acabó en junio de 2009. Este hecho lleva a tres importantes conclusiones.

Primero, significa que el final de la recesión ocurrió independientemente del paquete de estímulo que Obama firmó en aquel febrero. Tres meses de un estímulo implementado gradualmente es tiempo insuficiente para tener un efecto notable.

Segundo, han pasado treinta y un meses desde el fin de la recesión, que lleva, tercero, a una economía que va gateando con un crecimiento de alrededor del 2% y que en este momento debería estar expandiéndose a cerca del doble de ese ritmo.

No, unas circunstancias especiales no pueden explicar la anémica recuperación. Sí, el sector de la vivienda se mueve con dificultad todavía. Sí, el tsunami japonés perturbó nuestra economía y la de ellos. Pero el auténtico motivo para la débil recuperación es la incertidumbre que debilita e impregna la economía, gran parte de cual emana desde la Casa Blanca. Esta incertidumbre se capta bien en el Índice de Incertidumbre de la Política Económica.

Como su nombre implica, el Índice refleja la extensión de la incertidumbre acerca de la política económica federal y sus consecuencias. El valor del Índice a día de hoy es casi el doble de lo que promediaba en la pasada década. Eso significa que una gran incertidumbre está lastrando la economía.

La prescripción para una economía más fuerte es simple – hacer menos daño y así cortar la incertidumbre política: no elevar o amenazar con elevar los impuestos; detener las nuevas regulaciones; recortar el gasto; y empezar a transformar los inafrontables e inadecuados programas de derechos a beneficios en sistemas pagables, que sean de fiar y que duren.

 

La agenda de internalización muestra desconocimiento sobre la economía globalCurtis Dubay

El presidente Obama tiene razón al afirmar que las empresas de Estados Unidos se enfrentan a los impuestos más altos del mundo, pero las políticas que propone no darán respiro a las empresas americanas. En cambio, su agenda de “internalización” sólo empeoraría las cosas para las empresas estadounidenses que compiten en mercados al alza en el extranjero.

En vez de arreglar los problemas bien conocidos del sistema de impuestos a las empresas, el presidente Obama forzaría a las empresas de Estados Unidos a pagar impuestos sobre sus ingresos en el extranjero cuando los obtengan en vez de cuando ingresen el dinero a Estados Unidos. De ese modo, estas empresas están sujetas al impuesto empresarial más alto del mundo antes de que estuvieran bajo el actual sistema diferido.

El desatinado pensamiento que está detrás de esta propuesta mantiene que mientras las empresas paguen el impuesto americano sobre todos sus ingresos, extranjeros y domésticos, tendrán menos motivos para mandar empleos al extranjero. Sin embargo, esta es sólo otra forma de proteccionismo porque pretende proteger los empleos americanos de la competencia extranjera.

El presidente Obama se equivoca cuando asume que una compañía de Estados Unidos crece en el exterior lo hace a expensas de nuestra economía. Cuando una compañía americana se muda a un mercado extranjero para servir la nueva demanda, crea trabajos no sólo en el nuevo mercado sino en Estados Unidos también.

Las políticas de internalización del presidente Obama harían más difícil para las empresas americanas ir a la caza de oportunidades prometedoras alrededor del globo y ralentizarían el crecimiento laboral doméstico durante el proceso. En vez de llenar el código tributario con políticas proteccionistas, el presidente debería proponer la reforma de todo el sistema tributario para hacerlo más competitivo internacionalmente. Eso significaría impuestos más bajos para todas las empresas y se les cobraría impuestos sólo por los ingresos que obtienen domésticamente.

 

“¿Las labores cotidianas?” ¿Qué tal si mejor aprueban un presupuesto? – Emily Goff

El presidente instó al Congreso a cambiar la forma en la que funciona e hizo mención de lo difícil que es llevar a cabo “las labores cotidianas” en el Senado. Aprobar un presupuesto nos viene a la mente como algo que debería ser parte de las labores cotidianas. Sin embargo, en los últimos 1,000 días, el Senado no ha aprobado ni un solo presupuesto.

 

 

En el tema de la energía, las dos palabras que no dijo Obama, lo dicen todoNicolas Loris

El presidente Obama omitió dos palabras de su Discurso sobre el Estado de la Unión, pero son dos palabras que dicen mucho acerca de la política energética del presidente para Estados Unidos: Keystone y Solyndra.

No sería un Discurso sobre el Estado de la Unión sin el presidente Obama diciendo que tenemos que invertir en energías limpias. Pero la palabra “invertir” en este sentido significa pedir prestado y gastar; ese pensamiento del “todo gratis” no es la manera de hacer crecer nuestra economía. El problema fundamental es que estos programas financiados por los contribuyentes no crean puestos de trabajo, sino que los redistribuyen. El costo de oportunidad del gasto público es el trabajo perdido y el capital extraído de otros sectores (los que no necesitan las ayudas del gobierno) de la economía para apoyar artificialmente a los sectores políticamente preferidos de la economía.

 

Se lo repito, Sr. Presidente, Warren Buffett no paga menos en impuestos que su secretaria – Curtis Dubay

Como era de esperar, sentada entre los asistentes estaba la famosa secretaria y el presidente Obama sacó a relucir de nuevo el desgastado tropo de que Warren Buffett paga un tipo impositivo más bajo que su secretaria. El presidente lo hizo para defender su nueva versión de la propuesta “Regla Buffett” para que ningún millonario pague menos del 30% de sus ingresos en impuestos.

Toda la Regla Buffett se basa en una falacia. Warren Buffett debería / saber que eso no se hace y no seguir propagándolo. Se originó debido a que Warren Buffett afirma que paga un tipo impositivo mucho más bajo que su secretaria. Pero él adquiere sus ingresos a través de las ganancias de capital de las acciones que posee en las empresas. Él paga un tipo del 15% por esas ganancias cuando las obtiene. Pero antes de disfrutar de esos beneficios, las empresas que los generan pagan el 35% por el impuesto sobre sociedades más alto del mundo. En realidad, Buffett paga el 50% en impuestos por los ingresos que obtiene: Muy por encima del nivel que paga su secretaria.

 

 

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