Hugo Chávez de Venezuela continúa su marcha hacia el autoritarismo.
En una inciativa para aumentar su ya excesivo poder ejecutivo, Chávez recibió la autorización para gobernar por decreto hasta mediados del año 2012, de manos de una asamblea nacional legislativa saliente controlada por leales chavistas. Esta maniobra se concreta en la víspera de la llegada de un nuevo cuerpo legislativo con el 40% de sus miembros representando a más del 50% por ciento de los votantes de Venezuela, que esperan debatir abiertamente sobre el futuro de Venezuela.
Chávez se jactaba: “No podrán hacer ni una sola ley, pitiyanquis”. (Al igual que Fidel Castro, Hugo Chávez considera que cualquier oposición a su forma revolucionaria y socialista es un acto de traición instigado por Estados Unidos). En respuesta a las legítimas críticas que ha despertado esta situación, Chávez dijo que la oposición se debería tomar un valium, o algo similar y que si no, deberían ver a un psiquiatra para que este les dé algunos consejos.
La legislatura chavista está de salida pero antes también está ampliando los ya extensos poderes de la presidencia para controlar el sistema bancario, amordazar a los medios de comunicación y seguir con el aluvión de confiscaciones y expropiaciones. También está trabajando para estrangular la ayuda exterior a los grupos de derechos humanos, pro democracia y de la sociedad civil.
Los venezolanos saben lo que Chávez busca lograr: “Es un ataque brutal y sin anestesia contra la vida democrática” dijo el periodista Teodoro Petkoff de Venezuela. Es una “emboscada totalitaria… una emboscada navideña” Y agregó que “Chávez ha emprendido el camino de la dictadura”.
Hasta la administración Obama está dando muestras de cansancio ante el comportamiento antidemocrático de Chávez.
Según el Departamento de Estado, “parece que Chávez sabe encontrar formas nuevas y creativas para justificar sus poderes autocráticos. Lo que está haciendo aquí, creemos nosotros, es subvertir la voluntad del pueblo venezolano. Como la Carta Democrática Interamericana subraya, la separación de poderes y la independencia de los poderes del gobierno son un elemento esencial de la democracia representativa. La legislatura independiente tiene un rol esencial en el sistema político para que se cumplan los principios expresados en esta Carta.
En septiembre, millones de venezolanos ejercitaron su derecho democrático de votar en las elecciones legislativas. … La nueva legislatura asumirá su cargo el 5 de enero y debería tener la capacidad de contribuir al proceso político en Venezuela”.
Cuando el Departamento Estado dijo que seguiría adelante con el envío del embajador Larry Palmer a Caracas después de la aprobación de su nombramiento por el Senado de Estados Unidos, Chávez dio una cachetada pública a Palmer, a la administración Obama y a Estados Unidos.
Respecto a Palmer dijo que habrá que “agarrarlo, brindarle un café de mi parte y decirle: bye, bye (adiós, adiós)”.
Y Venezuela siguió adelante retirando formalmente su aceptación previa de Palmer como embajador.
El próximo año será testigo del fortalecimiento de la oposición democrática a pesar de las usurpaciones del poder legislativo de Chávez. Sus once años en el poder han desgastado a Venezuela como nación, pero no han extinguido el ardor democrático. Amasar respaldo doméstico e internacional en pro del gobierno democrático y de la libertad política en Venezuela debería ser una prioridad seria para la política de Estados Unidos y nuestro nuevo congreso.
Este artículo está disponible en inglés en Heritage.org






Pingback: Tweets that mention La ambición dictatorial de Hugo Chávez | Heritage Libertad -- Topsy.com