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La amenaza de las armas nucleares


EL PROBLEMA:

El primer deber del gobierno de Estados Unidos es proteger al pueblo americano. La difusión de la tecnología de misiles balísticos y la existencia de programas de armas nucleares en estados como Corea del Norte e Irán hacen que cumplir con este deber sea más urgente que nunca. Durante la Guerra Fría, Estados Unidos protegió a los americanos mediante la amenaza de represaliar devastadoramente a cualquier enemigo que atacara Estados Unidos o a sus aliados. Hoy, Estados Unidos necesita una nueva estrategia, una visión positiva que combine el control verificable de armas, la defensa antimisiles, un arsenal modernizado y una diplomacia responsablede no proliferación. Esta estrategia de “proteger y defender” es la materialización contemporánea de la visión del presidente Ronald Reagan de “paz mediante la fortaleza”.

LOS HECHOS:

  • La amenaza es real. Naciones del mundo están desarrollando tecnología de misiles balísticos y armas nucleares que les permitirán amenazar directamente a Estados Unidos. Los aliados de América están ya en riesgo.
  • Estados Unidos es vulnerable. La administración ha abandonado planes para introducir un sistema completo de defensa antimisiles que protegiera tanto a Estados Unidos como a sus aliados. En su lugar, se ha apoyado en una diplomacia mal concebida, visiones estratégicas confusas, un arsenal nuclear que envejece y sistemas defensivos limitados.
  • El control de armas no es la respuesta. El propósito de los acuerdos de control de armas es mejorar la seguridad de Estados Unidos, no demostrar nuestra buena voluntad a regímenes extranjeros. Desde finales de los años 60, Estados Unidos ha reducido su arsenal nuclear en más del 80%. Esto no hizo nada para detener la aparición de nuevas potencias nucleares.

  • Solo tomar represalias no es la respuesta. La visión de la Guerra Fría sobre la disuasión exigía a Estados Unidos usar armas nucleares para destruir la población e infraestructura económica de cualquier enemigo que atacase con tales armas. Estados Unidos puede y debería hacerlo mejor. Nuestro objetivo último debería ser pasar a una estrategia orientada hacia la disuasión, una que da por hecho que la dependencia de las armas nucleares se reducirá con el tiempo. Debería ser proteger y defender a nuestra gente y a nuestros aliados.

LAS SOLUCIONES:

  • Modernizar el arsenal nuclear de Estados Unidos. Estados Unidos tendrá armas nucleares en su arsenal por el futuro previsible. Estas armas deben ser modernas para que se puedan mantener de forma segura y podamos fiarnos de que van a funcionar eficazmente. No invertir en el arsenal nuclear lleva a la atrofia de la base científica y tecnológica de Estados Unidos y fuerza a la nación a desplegar armas anticuadas que reducen sus opciones estratégicas y la atrapan en políticas obsoletas de represalia masiva.
  • Desplegar defensas antimisiles integrales. El propósito de la defensa antimisiles es proteger al pueblo americano y a los aliados de América. Ningún ciudadano puede objetar a esto. Si otros estados ponen objeciones, eso es prueba de su deseo de alcanzar sus objetivos estratégicos mediante amenazas a Estados Unidos. América debe continuar un activo y amplio programa de investigación y desarrollo y debería, de forma inmediata, desplegar un sistema integral de defensa antimisiles que proteja a las fuerzas de Estados Unidos sobre el terreno, a sus aliados y el territorio nacional americano.
  • Tomar la proliferación más en serio. Estados Unidos debería continuar con programas como la Iniciativa de Seguridad de la Proliferación que han mostrado su valor y que resultaron en el desarme de Libia. También debería darse cuenta de que la forma más exitosa para controlar y limitar la difusión de las armas nucleares y otras armas de destrucción masiva es defender y hacer progresar la libertad en el mundo: la caída de la Unión Soviética fue el mejor momento de la no proliferación. Estados Unidos debería intentar que el régimen del Tratado de No Proliferación se centrara en la no proliferación.
  • Volver a la “paz mediante la fortaleza”. La debilidad y la vulnerabilidad estratégica no generan paz. Crean oportunidades para que estados hostiles y oportunistas chantajeen a América y amenacen a sus aliados. Con la reconstrucción y modernización de su arsenal, defensas y diplomacia, Estados Unidos preservará y extenderá la paz mediante la adopción de una estrategia de “proteger y defender”, trayendo al siglo XXI la visión de Ronald Reagan de “paz mediante la fortaleza”.

 

Este artículo pertenece a la serie Soluciones para América.

La versión en inglés de este artículo se publicó en Heritage.org.

 

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