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  • La Casa Blanca se ríe de la fecha límite para entregar su presupuesto

    Sabíamos que el presidente Obama tardaría en remitir su propuesta presupuestaria para el ejercicio fiscal de 2014, pues ayer el secretario de prensa de la Casa Blanca, Jay Carney, despreció en gran medida la fecha límite legal, argumentando a favor del “contenido por encima de los límites de fecha”, en lo que respecta a la valoración del presupuesto del presidente.

    Traducción: Aquí no hay nada que ver.

    Sin embargo, la solicitud de presupuesto de Obama es algo que merece la pena ver, ya que muestra sus prioridades, concretamente, cómo propone resolver nuestras crisis gemelas de deuda y gasto. Pero puede que ahora los americanos tengan que esperar hasta marzo para ver el plan del presidente.

    En líneas generales, tanto el presidente Obama como el Senado han ignorado los plazos para remitir o aprobar presupuestos. Obama ya ha sobrepasado cuatro de cinco plazos posibles para la remisión de presupuestos, mientras que el Senado no ha aprobado ninguno desde 2009. El presidente del Comité de Presupuesto de la Cámara de Representantes, Paul Ryan (R-WI), explica las consecuencias:

    Cada vez que el presidente y los demócratas del Senado eluden su deber, retrasan la toma de unas decisiones que son necesarias. Todavía tenemos tiempo, pero se está agotando. Cada plazo que se saltan es una oportunidad perdida. Necesitamos ponernos serios con el gasto ya.

    Ciertamente, Washington necesita demostrar que es serio, pues su actual rumbo de sobregasto y préstamos es insostenible. Obama debería aprovechar la oportunidad para corregir este problema y proponer reformas significativas de los programas de derechos a beneficios, así como modos concretos de reducir el gasto federal. Si Washington no hace nada, el gasto continuará aumentando y empujará la deuda hasta unos niveles perjudiciales para la economía. El gasto en los tres principales programas de derechos a beneficios (Medicare, Medicaid y el Seguro Social) más los intereses de la deuda consumirán toda la recaudación tributaria en poco más de una década.

    Tal y como lo resume el experto de la Fundación Heritage Patrick Louis Knudsen:

    Los problemas fiscales del gobierno son reales y están empeorando. Hará falta una contención seria, sustancial y sostenida del gasto para corregir su desastroso rumbo fiscal. Eso, a su vez, depende del restablecimiento de unas prácticas presupuestarias coherentes y uniformes.

    Por tanto, ahora más que nunca, Washington necesita empezar a utilizar de nuevo el procedimiento presupuestario de forma que se pueda comenzar a poner freno al gasto, así como reformar los programas de derechos a beneficios de un modo ordenado y transparente. Desgraciadamente, el presidente Obama no cumplió con el plazo presupuestario; sólo el tiempo dirá si al menos cumplirá con el “contenido” presupuestario que el país necesita.

     

    La versión en inglés de este artículo está en Heritage.org. 

     

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    Posted in Actualidad, Adminstración Obama, Análisis, Congreso, Derecho a beneficios, Economía, Estudios, Gobierno de Estados Unidos, Impuestos, Libertad económica, Opinión