El exsenador Chuck Hagel (R-NE) titubeó de manera repetida en sus respuestas a las importantes preguntas que se le hicieron sobre seguridad en Medio Oriente durante su sesión de confirmación celebrada la semana pasada.
Trató de esquivar la pregunta del senador John McCain (R-AZ) acerca de si tuvo éxito el aumento de tropas de Estados Unidos en Irak. Aunque Hagel se opuso al aumento de tropas y lo denunció en su momento como la “mayor y más peligrosa equivocación de la política exterior de este país desde Vietnam”, replicó débilmente que “Dejaré eso a juicio de la historia”. Ante tal respuesta, McCain se enfureció y le replicó a su vez: “Señor, creo que la historia ya ha hecho su juicio sobre ese aumento de tropas y que está Ud. en el lado equivocado”.
Hagel también está en el lado equivocado de la historia en lo referente a Irán. Sigue estando comprometido con el acercamiento incondicional a un régimen que ha desdeñado y despreciado todas las iniciativas de la administración Obama para involucrarlo en algún tipo de negociación durante los últimos cuatro años. Habría resultado interesante oírle responder a alguna pregunta sobre por qué la política de acercamiento de la administración no ha dado resultados.
Hagel se trabó igualmente al responder a una pregunta sobre Irán del senador Saxby Chambliss (R-GA): “Respaldo la firme posición del presidente respecto a la contención, como ya he dicho”. Aunque más tarde un auxiliar le pasó una nota y ofreció una corrección: “Me expresé mal y dije que respaldaba la posición del presidente sobre la contención. Si dije eso, quería decir que no tenemos una posición sobre la contención”. El senador Carl Levin le corrigió, explicando que “Sí tenemos una postura sobre la contención y es que no estamos a favor de la contención”. Levin añadió: “Sólo quería aclarar la aclaración”.
Resulta inquietante que el nominado no sólo afirmase incorrectamente su propia posición, sino que aparentemente tampoco comprendiese la posición de la administración sobre un tema tan importante. Impedir que Irán obtenga un arma nuclear es claramente preferible a la arriesgada y complicada política de tratar de contener a un Irán con capacidad nuclear.
Además, Hagel también titubeó torpemente en su respuesta a una pregunta acerca de por qué votó en contra de designar a los Guardias Revolucionarios de Irán como una organización terrorista. A pesar de la larga y bien documentada involucración de estos en diversos atentados terroristas, Hagel mantuvo que sería un error señalar a parte de “un gobierno legítimo y electo”.
Y aunque a continuación admitió que debería haber dicho “reconocido” en vez de “legítimo”, el hecho de que se equivoque al ver a la dictadura de Teherán como un gobierno electo y que pase por alto el siniestro papel de los Guardias Revolucionarios a la hora de orquestar actos de terrorismo plantea serias dudas sobre su juicio y conocimiento acerca de Irán.
La versión en inglés de este artículo está en Heritage.org.





