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La Marina paga $15 el galón por su biocombustible a una empresa ligada al paquete de estímulo

 

Una compañía de California ha sido contratada para proporcionar 450,000 galones de biocombustible avanzado a la Marina de Estados Unidos –la “mayor compra de biocombustible en la historia del gobierno”, según indica la Marina misma– por un valor de $15 el galón, lo que es aproximadamente cuatro veces el precio de mercado del combustible convencional de aviación.

El Instituto para Investigación de la Energía (IER)  sacó a la luz la compra en un reciente informe en su página web:

 

La semana pasada, la Marina firmó un contrato con dos empresas de biocombustible para comprar 450,000 galones de biocombustible avanzado por valor de $12 millones para apoyar el objetivo del presidente Obama de establecer y fomentar una industria nacional de biocombustibles de manera que no se requiera la aprobación del Congreso. Por supuesto, dada la misión de la Marina, afirman estar buscando biocombustibles para asegurarse un combustible adecuado para el futuro y no depender así del crudo de Medio Oriente o de otras fuentes extranjeras que podrían ser una amenaza para nuestra seguridad nacional. Aunque esta compra sea sólo una gota en el océano comparado con el uso anual de la Marina la cual es de más de 670 millones de galones, su objetivo es el de suministrar combustible a una misión normal de la Marina que sea una mezcla de 50% de biocombustible y otro tanto de gasolina para el año 2016.

 

La compañía que le vende el combustible a la Marina se llama Solazyme. La junta directiva de la compañía incluye al “asesor estratégico” T. J. Glauthier que “es asesor de empresas que se enfrentan a los complejos desafíos competitivos y reguladores del sector de la energía en la actualidad”.

Glauthier fue secretario adjunto y director de operaciones del Departamento de Energía de 1999 a 2001, lo que significa que tiene experiencia abordando temas de energía en ambos lados de la ecuación reguladora.

También cabe destacar que Glauthier sirvió (como voluntario) en el equipo de transición de la Casa Blanca del presidente Obama, donde trabajó  específicamente en las disposiciones sobre energía del paquete de estímulo, según la página web de Solazyme. La compañía misma pescó una subvención de $ 21.8 millones del paquete de estímulo de Obama para construir una refinería de biocombustibles.

Parece que la compañía ha vuelto a tener un exitazo una vez más. Pero los beneficios trascienden más allá de la ganancia inmediata de la venta. Como señaló Wired Magazine: “la frecuente lucha de la industria de los biocombustibles estará mucho más cerca de probar su viabilidad” con el enorme contrato alcanzado por Solazyme con la Marina.

“Nuestro uso de combustibles fósiles es una amenaza muy real para nuestra seguridad nacional”, insistía la Marina para defender la compra, aparentemente en referencia a los supuestos límites de disponibilidad de combustibles fósiles. Pero como el IER señaló, Estados Unidos cuenta con suficiente petróleo y gas natural como para cubrir las necesidades del país durante siglos – pero sólo si el gobierno federal permitiese ampliar su exploración y desarrollo.

La administración parece estar buscando la manera de impulsar los combustibles alternativos, sin la intervención del Congreso – y las fuerzas armadas son el lugar lógico para empezar. El investigador de la Fundación Heritage Jack Spencer se dio cuenta de esta tendencia a principios de este año: “El Pentágono y el movimiento ecologista parecen haber encontrado causa común al vincular la seguridad nacional de Estados Unidos con los postulados básicos de la agenda verde del presidente”, indicó Spencer. “Desafortunadamente, eso representa verdaderos costos para la seguridad nacional, la tecnología de la energía, el contribuyente y el consumidor americano”.

Las iniciativas del gobierno para apuntalar a sus industrias favoritas también tienden a beneficiar a los que tienen conexiones políticas. Solazyme ciertamente encaja en ese modelo.

 

La versión en inglés de este artículo se publicó en Heritage.org.

 

Posted in Actualidad, Economía, Energía y Medio Ambiente, Estudios, Gobierno de Estados Unidos, Opinión, Seguridad Nacional