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  • La mitad de los pobres de Estados Unidos tiene computadora

    La Oficina del Censo informó que el otoño pasado que 43 millones de americanos, uno de cada siete de nosotros, era pobre. Pero, ¿qué constituye pobreza en Estados Unidos?

    Los datos más recientes del gobierno muestran que más de la mitad de las familias definidas como pobres por la Oficina del Censo tiene ahora una computadora en casa. Más de tres de cada cuatro familias pobres tiene aire acondicionado, casi dos tercios tiene televisión por cable o satélite y el 92 % tiene microondas.

    ¿Qué tan pobres son los pobres de Estados Unidos? La típica familia pobre tiene por lo menos dos televisores a color, un aparato de video y uno de DVD. Un tercio tiene una pantalla gigante de plasma o LCD. Y la típica familia pobre con hijos tiene un sistema de videojuegos como la Xbox o la PlayStation.

    ¿Son estas cifras del gobierno una casualidad? ¿Quizá están artificialmente infladas porque las familias de clase trabajadora (con un montón de comodidades en el hogar) han perdido sus empleos en la recesión y temporalmente se unieron a las filas de los pobres?

    No, señor. Eso no es lo que motiva estos números. En su lugar, la amplia gama de comodidades en las casas de los pobres es el resultado de muchas décadas de constante mejora en sus condiciones de vida.

    Año tras año, los pobres tienden a estar mejor. Artículos de consumo que antes eran un lujo o compras importantes para la clase media hace unas décadas se han vuelto algo común en los hogares pobres.

    En parte, esto se debe a la tendencia normal a la baja de los precios después de que los artículos de consumo salen a la venta. Inicialmente, los nuevos productos tienden a ser caros y asequibles solo para la gente pudiente. Con el tiempo los precios bajan considerablemente y el producto inunda al conjunto de la población – incluyendo los hogares pobres.

    Como regla general, los hogares pobres tienden a obtener las comodidades una docena de años después que la clase media la obtenga. Hoy en día, las familias más pobres tienen comodidades que eran adquisiciones de gran valor o inaccesibles para la clase media no hace mucho tiempo.

    Los progresistas utilizan el descenso de los precios relativos de muchas comodidades para argumentar que no es gran cosa que los hogares pobres tengan aire acondicionado, computadoras, microondas y/o servicio de televisión por cable o por satélite. Sostienen que a pesar de que la mayoría de las familias pobres tienen una casa llena de comodidades, la familia pobre promedio todavía sufre de la privación real de las necesidades básicas como la alimentación y la vivienda.

    La típica noticia acerca de la pobreza muestra a una familia sin hogar con niños durmiendo en la parte trasera de una camioneta. Pero los datos del gobierno indican que sólo 1 de cada 70 personas pobres son personas que carecen de hogar.

    Otra imagen común de la pobreza es una familia abatida que vive en una casa rodante en ruinas. Sin embargo, solo una décima parte de los pobres viven así, el resto vive en casas o apartamentos, la mayoría de los cuales se encuentran en buen estado. Los pobres rara vez viven apretados. De hecho, el promedio de la América pobre tiene más espacio para vivir que el promedio de los que no son pobres en Europa.

    ¿Qué hay acerca del hambre? Los activistas proclaman: “Al final de cada día 17 millones de niños se acuestan con hambre”. Las noticias de la televisión claman que Estados Unidos se enfrenta una “crisis de hambre” en la que “casi uno de cada cuatro niños” tiene hambre.

    Pero el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), el cual lleva a cabo la encuesta del consumo de alimentos y hambre de la nación dice lo contrario. El USDA informa que 988,000 niños (el 1.3% de todos los niños) sufrieron un bajo nivel de seguridad alimentaria lo que significa “reducida ingesta de alimentos y alteraciones en los patrones de alimentación” en algún momento del año 2009.

    Durante todo el curso del año, sólo se reportó que un niño entre 67 sufrió “hambre”, aunque de forma temporal, porque el progenitor no podía adquirir alimentos suficientes. El 99% de los niños no se saltó ni una comida durante el año 2009 debido a la falta de recursos financieros.

    El USDA también informa que no hay diferencia en la calidad de la alimentación entre los niños de hogares de altos y bajos ingresos.

    Por supuesto, esto no significa que ninguna familia pobre se enfrente a una escasez temporal de alimentos. Si el presupuesto para los alimentos se pone difícil a fin de mes, los adultos reducen su propio consumo de alimentos sin afectar a sus hijos.

    Sin embargo, el USDA informa que durante todo el 2009 menos de un hogar pobre de cada cinco experimentaron temporalmente “reducida ingesta de alimentos y alteraciones en los patrones de alimentación” por falta de recursos financieros.

    Comer demasiado, no poco, es el principal problema alimenticio al que se enfrentan los adultos pobres. La mayoría de los adultos pobres, como la mayoría de los americanos, tienen sobrepeso.

    Nada de esto significa que los americanos pobres viven en el lujo. El estilo de vida de la familia pobre típica no es ciertamente opulento. Pero dista igualmente de las imágenes de descarnadas privaciones que difunden los activistas y los medios de comunicación.

    Si como nación hemos de tener siempre una política sensata contra la pobreza, esta se debe basar en información precisa sobre el alcance, la gravedad y las causas de la verdadera privación. La exageración y la desinformación no benefician ni al contribuyente, ni a los pobres, ni a la sociedad en general.

     

    La versión en inglés de este artículo está en Heritage.org.
    Posted in Economía, Estudios, Liderazgo para América, Opinión