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  • Las opciones de Chen y los valores americanos

     

    Los activistas de derechos humanos Bob Fu y Reggie Littlejohn hablaron hoy sobre los más recientes acontecimientos en el caso de Chen Guangcheng en una conferencia de prensa en la Fundación Heritage.

    Y lo hacen en plena tensión por el disidente chino Chen quien, después de dejar la seguridad de la embajada de Estados Unidos en Pekín (posiblemente bajo presión), ha reconsiderado su estancia en China y ahora desea firmemente irse de China a Estados Unidos con su familia.

    No podrá hacerlo a menos que China opte por respetar el derecho de Chen a hacerlo. El mundo está mirando con interés para ver si Estados Unidos va a apoyar a Chen persuadiendo a China para que le permita irse.

    Después de haber hablado con Chen, los activistas Fu y Littlejohn informaron que Chen se sentía presionado para dejar la protección de la embajada y algunos lo hicieron sentir como una carga  para Estados Unidos. Además, ellos dicen que se fue por temor a que algo le sucediera a su esposa si no lo hacía. Si eso es cierto, esto sería inhumano y un reflejo de mala negociación.

    El gobierno de Estados Unidos dice que eso fue necesario porque Chen necesitaba tratamiento médico por lesiones sufridas en su huida y que el trato acordado con el gobierno chino aseguraba que Chen y su familia no se verían perjudicados.

    Pero al parecer la confianza de Chen en el acuerdo al salir del santuario que representaba la embajada se vio rápidamente erosionada a medida que vio cómo uno por uno de los americanos que estaban con él se iban yendo del hospital donde estaba y cuando se fue el último, Chen se quedó solo con su esposa, sus hijos y las historias sobre cómo los guardias habían golpeado a su esposa por la fuga de su arresto domiciliario.

    Según Melinda Liu en Pekín, Chen dice ahora que su “ferviente esperanza es que sea posible para mí y mi familia irnos a Estados Unidos en el avión de Hillary Clinton”.

    Mientras tanto, los activistas no han podido volverse a poner en contacto con la otra disidente He “Pearl” Peirong que ayudó a Chen a alcanzar la seguridad que representa la embajada de Estados Unidos en Pekín. Ellos están preocupados por la suerte que haya corrido ella y otros en su red ya que han sido detenidos por el gobierno debido a la ayuda prestada y por haberse asociado con Chen.

    Fu, un exdirigente estudiantil de la Plaza Tiananmen, describe el caso de Chen Guangcheng como un momento decisivo para la credibilidad de Estados Unidos en defensa de la libertad y el imperio de la ley.

    Chen huyó a la embajada de EE.UU. porque, como Littlejohn ha contado, este lugar se percibe por muchos como el único lugar seguro en toda la China, donde las personas que se encuentran en el lado equivocado del gobierno (el Partido comunista) podría esperar recibir refugio.

    Pero esa percepción es cada vez más dudosa.

    El congresista Frank Wolf (R-VA) nos recuerda en su artículo en la revista Foreign Policy:

    Durante una visita a Asia a principios de su mandato como secretaria de Estado, Hillary Clinton, dijo la famosa frase de que la preocupación de Estados Unidos por cuestiones de derechos humanos en China “no puede interferir con la crisis económica mundial, la crisis del cambio climático mundial y la crisis de seguridad”.

    Es probable que esta priorización no haya sido olvidada por la cúpula china. Antes de que Chen anunciara su deseo de huir de China, se cito a la secretaria de Estado Clinton diciendo que su país había manejado este caso “de una manera que refleja sus alternativas y los valores americanos”.

    En cuanto a la elección de Chen: Después de que al día siguiente se viniera abajo el trato con los chinos, la elección de Chen parece clara: Le gustaría tomar el primer avión que salga de Pekín.

    ¿Y qué de los valores americanos?

    ¿Demostrará la administración Obama que le interesa hacer el trabajo de campo entre bambalinas en la lucha por la libertad individual? ¿Qué pasa con la amiga de Chen, He Peirong, y los otros disidentes desaparecidos la semana pasada? ¿Insistirá la administración en que les informen de manera verificable sobre la ubicación y el bienestar de esta gente?

    ¿Dará valor la administración al fomento tenaz de la libertad?

    Habrá que ver.

     

    La versión en inglés de este artículo está en Heritage.org.

     

    Posted in Actualidad, Asuntos internacionales, China, Estudios, Gobierno de Estados Unidos, Liderazgo para América, Opinión, Política Exterior