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Las redes sociales y el atentado en Boston: Los buenos, los malos y los confundidos

Reddit, la página web que se autodenomina como la portada de Internet, se disculpó la semana pasada ante las personas que se han visto perjudicadas por sus precipitados intentos para capturar a los autores de los atentados de Boston.

Los administradores de la web han lamentando públicamente la “caza de brujas online” causada por unos investigadores de sillón e Internet excesivamente entusiastas. Evidentemente, en todo este asunto subyace una moraleja.

El gerente de Reddit, Erik Martin, admitió en una entrada de su blog que una serie de “peligrosas especulaciones” hicieron que se culpara de manera incorrecta al desaparecido estudiante  de la Universidad de Brown Sunil Tripathi (entre otros, en realidad) por el atentado de hace dos semanas. Tripathi desapareció hace más de un mes y las especulaciones añadieron más dolor a la desesperación que ya estaba sufriendo su familia.

Indudablemente las redes sociales desempeñaron su papel para arrojar luz sobre los atentados de la Maratón de Boston. Sin embargo, el resultado es contradictorio. Las redes sociales proporcionan gran cantidad de información que es compartida a una velocidad altísima, pero su punto débil es la limitada capacidad humana para procesarla correctamente. Para eso se necesitan medios y preparación.

Los dos terroristas, Tamerlán Tsarnaev, de 26 años, así como su hermano Dzhokhar, de 19, eran expertos en redes sociales. Tamerlán, que murió durante la persecución policial del viernes 19, tenía su propio canal de YouTube, el cual abrió después de su viaje de seis meses a Rusia y Chechenia del año pasado. Tamerlán era un fisioculturista que protagonizaba sus propios montajes fotográficos sobre sus experiencias en ese campo, a la vez que compartía cada vez más sus crecientes convicciones islamistas. Ambos hermanos tenían páginas en Facebook y Dzhokhar era un ávido usuario de Twitter.

De hecho, el segundo sospechoso del atentado, Dzhokhar, tuiteó unos crípticos mensajes durante todo el día 15 de abril y en los días siguientes.

Gracias a la cultura de las redes sociales, basada en la confesión y la expresión personales, tenemos un mayor acceso al pensamiento y las vidas de estos dos hombres de lo que suele ser habitual en el caso de la mayoría de las mentes criminales. Su acceso a páginas web yihadistas también será seguramente fundamental, así como su habilidad para sacar de estas páginas instrucciones para fabricar bombas. Ojalá eso hubiera servido para que las autoridades policiales los hubiesen detenido durante sus rastreos de Internet antes de que se produjeran los atentados de Boston.

Una vez que la tragedia había golpeado Boston, la cantidad de pruebas visuales recogidas por el FBI y las autoridades a partir de los espectadores y los participantes en la maratón fue enorme. Los videos de vigilancia de unos grandes almacenes y un restaurante proporcionaron imágenes clave de los dos hombres caminando por la calle Boylston con sus mochilas, aunque las fotos de los teléfonos celulares y miles de imágenes de las cámaras digitales que reflejaban lo ocurrido formaron parte desde el principio de la investigación del FBI.

Durante el primer día posterior al atentado, la página web del FBI recibió una avalancha de 300,000 personas ofreciendo información. La investigación iba lanzada desde el comienzo y para el miércoles ya se ofrecían unas imágenes claras de los sospechosos en las noticas y a través de Internet.

Sin embargo, al mismo tiempo las páginas web de voluntarios que se metieron a tratar de ayudar a resolver el crimen se equivocaban más de lo que acertaban. Páginas como Reddit, 4Chan y Twitter acumulaban imágenes de personas sospechosas con mochilas y gorras de béisbol, aunque no hace falta decir que había muchas personas que se ajustaban a esa descripción en un evento con 23,000 corredores, como señaló el Washington Times.

Por todo ello, cuando se trata de una investigación en tiempo real de un delito, está claro que nadie puede sustituir a los profesionales.

 

La versión en inglés de este artículo está en Heritage.org. 

 

Posted in Actualidad, Análisis, Destacables, Estudios, Medios de comunicación, Opinión, Tecnología, Terrorismo