A medida que las fuerzas del dictador libio Muamar Gadafi aumentan sus ataques contra los rebeldes, en Estados Unidos cada vez se intensifica más las conversaciones acerca de una zona de exclusión aérea sobre el país.
Washington necesita analizar cuidadosamente esta crisis en vez de implementar impulsivamente una zona de de exclusión aérea sólo por hacer algo. En lugar de dar la impresión de estar actuando sin hacer política, sería mejor que Estados Unidos demostrara verdadero liderazgo ante esta situación.
La fuerza aérea de Gadafi es apenas un factor – y uno muy limitado. Los aviones envejecidos y mal mantenidos de la fuerza aérea libia, sobre todo de la antigua Unión Soviética y Francia, eran menos de 400 al principio de la crisis – muchos de ellos ni siquiera están operativos. Además, hay informes acerca de las escasas habilidades de pilotos lo cual hace más dudosa la eficacia aérea de Libia.
La trágica pérdida de vidas humanas a manos del régimen corrupto de Gadafi merece algo más que un mero gesto por parte de la comunidad internacional. Antes de lanzarnos a imponer una acción cara y posiblemente ineficaz, necesitamos un plan, Sr. Presidente – un plan que vaya a la par con los intereses de Estados Unidos y una dosis apropiada de liderazgo americano.





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