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  • Lo que los progres no entienden sobre los negocios y las ganancias

     

    ¿Qué tal esta noticia como una joya de la máxima ironía? El bloguero progre Matthew Yglesias escribió un artículo burlándose de la compañía Barnes & Noble por el intento de diversificar su modelo de librería al aventurarse en el mundo digital con su lector electrónico “Nook”. (Atentos a la ironía final). Para Yglesias, la idea de que una empresa quiera innovar y cambiar para sobrevivir es algo risible:

    Barnes & Noble como organismo no quiere morir, así que hace un esfuerzo desesperado para lanzar un nuevo negocios (sic) relacionado con los libros –el diseño y fabricaciónes (sic) de lectores electrónicos de libros– en el que no tiene particular experiencia. Todo muy comprensible, pero extrañamente fuera de lugar para la idea ostensible de una empresa en busca de beneficios. En fin, no hay nada malo en que los inversionistas busquen ganar dinero en una nueva aventura de negocios, la iniciativa consigue ganar dinero durante un tiempo, luego sus beneficios declinan y finalmente, el negocio cierra.

    Nada dura eternamente, y una corporación no necesita lograr la inmortalidad para haber sido un buen negocio. Pero las grandes firmas nunca se comportan así, esencialmente. Ellas nunca aceptan, o sea, serenamete (sic) el intento inevitable y justo de administrar sus operaciones existentes tan bien como sea posible. Oh no, ¡quieren vivir! ¡Quieren prosperar!  Y este instinto de supervivencia está entrelazado de un modo extraño con la doctrina del valor del accionista.

     

    ¿Dónde está la ironía? Yglesias escribe para Slate.com, una revista noticiosa online adquirida por el Washington Post, presumiblemente para diversificar su modelo de “sólo papel” y expandir su presencia en el mundo digital. En otras palabras, Yglesias está sacando su sueldo de una compañía que hace exactamente lo que él satiriza de Barnes & Noble al intentar lograrlo.

    Pues, ¡es magnífico que las compañías crezcan, cambien y se diversifiquen para producir lo que los consumidores quieren! Se denomina responder a la llamada de la oferta y la demanda y aquellos que lo hacen mejor son los que sobreviven, prosperan y siguen produciendo bienes al tiempo que también sacan ganancias.

    ¿Qué ocurre cuando compañías como Barnes & Noble no se adaptan? Quiebran. ¿No les viene a la mente la bancarrrota de la librería Borders? El gigante de la venta de libros llegó tarde a lo digital y ahora todas sus tiendas están cerradas. ¿Qué pasó con Blockbuster? Fracasaron en el intento de competir con la amenaza de Netflix, así que ellos también se fueron a la bancarrota.

    Y tenemos el modelo del periódico de papel que hoy está claramente amenazado –si no camino de la extinción. La tirada está cayendo, los lectores consiguen las noticias gratuitamente online y Craigslist está socavando la recaudación por avisos clasificados. El Washington Post (compañía matriz del empleador de Yglesias) ve sus días contados y está tratando de averiguar lo que funciona en el mundo online. Si el Post tuviera que seguir la recomendación de Yglesias, seguiría imprimiendo y repartiendo periódicos a cada vez menos lectores y lanzaría los brazos al aire tirando la toalla. “¡Eh, era el momento de irnos!” concluiría el periódico. Pero no tiene por qué serlo.

    Lo que los progres no entienden es que obtener ganancias es un motivador fenomenal para las compañías y sus accionistas. Las compañías no existen solamente porque sí, existen para ganar dinero. Y lo hacen proporcionando productos y servicios que la gente quiere. Si los consumidores exigen cambios, las compañías rentables también cambiarán. Y los accionistas, trabajadores y la economía lo tendrán mejor debido a ello.

     

    La versión en inglés de este artículo está en Heritage.org.
    Posted in Actualidad, Economía, Estudios, Iniciativa y Libre Mercado, Libre comercio, Opinión, Pensamiento Político