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Los americanos huyen del capitalismo clientelista de Obama

Hoy la Oficina de Estadísticas Laborales (Bureau of Labor Statistics, en inglés) publicó su Informe Laboral mensual mostrando que la economía de Estados Unidos solamente creó 103,000 trabajos este mes de diciembre. Con el índice de desempleo ahora en 9.4% se marca el vigésimo mes consecutivo en el que el desempleo ha estado por encima del 9%, un máximo histórico en el período post-Segunda Guerra Mundial. Oirá mucho ruido desde la Casa Blanca sobre cómo este descenso del 9.8% al 9.4% en el índice de desempleo significa que la economía está en franca recuperación. Esto es falso. La realidad es que es la única razón por la que el índice de desempleo ha bajado es porque la mano de obra de Estados Unidos descendió en 434,000. Más importante aún, 260,000 americanos abandonaron del todo el mercado laboral. Esto significa que la economía de Obama ahora está sacando a los americanos del mercado laboral más rápidamente de lo que los incorpora.

Este martes, el secretario de prensa de la Casa Blanca, Robert Gibbs escribió en su Twitter: “Las ventas de las 4 marcas de fábrica básicas de la General Motors subieron un 21% en 2010”. Interesante forma de darle la vuelta a la tortilla. Como señala The Truth About Cars, la cuota de mercado minorista de GM para todas sus marcas de fábrica cayó realmente todo un 1.8% en 2010. Entonces, ¿por qué el asesor más cercano del presidente en temas de comunicación está haciéndole publicidad a la que supuestamente es una compañía privada de automóviles?

Es cierto que la administración Obama vendió la participación mayoritaria que poseía el Estado en GM el pasado mes de noviembre (con una pérdida de $10 mil millones para los contribuyentes), pero eso nos deja todavía con alrededor de un 37% en la compañía. Es decir, nuestro Gobierno sigue siendo en parte dueño de una compañía de automóviles supuestamente privada. Y eso no es lo único que sigue uniendo a la rescatada GM y a la administración Obama. El zar de Obama que supervisó el rescate urgente de la General Motors, Ron Bloom, acaba de ser nombrado nuevo zar para toda la política manufacturera en el Consejo Económico Nacional de la Casa Blanca (NEC, en inglés). Por tanto, nos podemos esperar un continuado favoritismo de parte de toda la administración Obama con GM y sus hermanos rescatados. La industria manufacturera no es el único sector de la economía donde la administración ha instalado una puerta giratoria de rescates urgentes. Durante solo los dos últimos meses, la Casa Blanca de Obama ha enviado al Director de Presupuesto, Peter Orszag, a Citibank (rescate de $306 mil millones), Gene Sperling como director del NEC proveniente de Goldman Sachs (beneficiario del rescate de $173 mil millones de AIG) y ha sumado a Bill Daley, ex cabildero de Fannie Mae (rescate de $135 mil millones por ahora) y ejecutivo de JP Morgan (rescate de $12 mil millones) como Jefe de Gabinete del presidente Barack Obama. Hay una frase para una economía tan dependiente de relaciones estrechas entre la gente de negocios y los empleados del Gobierno: capitalismo clientelista. Y está estrangulando nuestra recuperación económica.

Hay una mejor manera de hacer las cosas. En vez de confiar en rescates, subsidios, lagunas fiscales y regulaciones para seleccionar y elegir qué empresas con conexiones políticas tienen éxito o fracasan, el Gobierno debería dejar que la gente emprendedora tenga libertad para crear puestos de trabajos con una verdadera política de libre empresa. Específicamente, el congreso debería:

  • Rescindir los fondos no gastados del paquete de estímulo;
  • Reformar las regulaciones – en particular derogar la sección 404 de la Ley Sarbanes-Oxley – para reducir costos innecesarios para las empresas;
  • Eliminar las barreras a la producción doméstica de energía;
  • Suspender la ley mataempleos Davis-Bacon y prohibir los requisitos del Convenio Laboral de Proyectos (Project Labor Agreement) en construcción financiada federalmente;
  • Concluir con los Acuerdos de Libre Comercio pendientes con Colombia y Panamá así como con el acuerdo recientemente anunciado con Corea del Sur; y
  • Reducir impuestos sobre beneficios conseguidos en el extranjero para motivar a las compañías a repatriarlos a Estados Unidos.

Según James Sherk, Karen Campbell y John Ligon del Centro para Análisis de Datos de la Fundación Heritage (Center for Data Analysis) adoptar estas medidas hace que el verdadero producto interno bruto (PIB) aumente en un promedio de $56 mil millones al año entre 2011 y 2020, reduce la deuda nacional en $305 mil millones antes de 2020 y aumenta el crecimiento del empleo en 305,000 anualmente entre 2011 y 2020.

El pasado mes de junio, marcando el primer aniversario de la destrucción de la legislación de bancarrotas de nuestra nación a manos de la administración Obama, el gobernador de Indiana Mitch Daniels (R) advertía: “La nación no está a salvo del capitalismo clientelista. En el último año hemos experimentado la nacionalización de la industria de los créditos estudiantiles, la aprobación del sistema nacional de salud y la regulación de los servicios financieros, cada uno de estos pasos repletos de nuevas oportunidades para el favoritismo del gobierno y dádivas preferentes a corporaciones favorecidas como Chrysler”. Nuestra economía nunca alcanzará su potencial máximo mientras la mejor manera de tener éxito en los negocios sea tener éxito en Washington.

La versión en inglés de este artículo se publicó en Heritage.org

Posted in Economía, Estudios, Gobierno de Estados Unidos, Iniciativa y Libre Mercado, Pensamiento Político