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Si dieran un premio por hacer teatro político, el líder de la mayoría del Senado Harry Reid (D-Nev.) sería el ganador de este año. Claro que todos los políticos prometen el oro y el moro, pero el impulso imparable de Reid para aparentar estar haciendo algo sobre la ley de inmigración este año es material de los que hacen ganarse un Óscar.
Lo que hace que el senador Reid y otros líderes progresistas destaquen por encima de los demás es su desvergonzada insistencia en que tienen el poder de pasar rápidamente amplia legislación inmigratoria tan fácilmente como se prende la luz. Lo peor es que han convencido a muchos hispanos de que lo pueden lograr.
La promesa del presidente Obama a la comunidad hispana de pasar legislación inmigratoria durante su primer año en el cargo es por todos conocida. Muchos hispanos lo ayudaron a ganar las elecciones presidenciales de 2008 al creerse esa promesa.
No obstante, a pesar de tener una mayoría en el Senado y una mayoría en la Cámara de Representantes, el presidente eligió no sacar adelante ninguna de las propuestas sobre inmigración, concentrándose más bien en la reforma del sistema de salud que el pueblo no quería. Como el presidente Obama sabía bien, su propio partido está dividido en el tema de la inmigración. Y es porque una mayoría en el país se opone a otra pieza más de legislación radical. El mismo presidente ha indicado que éste es un país de leyes donde el Estado de Derecho es vital para asegurar nuestras libertades.
Pero, en un cínico movimiento para asegurarse el voto hispano en futuras elecciones, parecer ser que el senador Reid se hace el sueco ante el hecho de que aunque no tiene los votos suficientes para una legislación inmigratoria “integral”, él sigue adelante como si nada. Aquí lo que importa es la percepción. Lo que los progres están buscando es proyectar la imagen de defensores de la comunidad hispana usando la promesa de propulsar una amplísima proposición inmigratoria mientras que al mismo tiempo pintan a los conservadores como xenófobos racistas por oponerse a la inmigración ilegal.
Es una estrategia eficaz que sirve para enardecer a los medios hispanos. Por eso los políticos sacaron a relucir el asunto de la inmigración a medida de que se acercaba el día de las elecciones. El mismo presidente Obama describió a los conservadores como el “enemigo” y, antes de ir a las urnas, recordó a los oyentes hispanos en el popular programa de radio “Piolín por la Mañana” quién estaba de su lado.
El senador Reid, metido de lleno en la carrera de su vida por la reelección, se copió este truco directamente del libro de estrategias del presidente en un cínico intento de capitalizar a su favor al creciente electorado hispano en su estado, Nevada. De hecho, Reid fue aún más allá e hizo la audaz afirmación de que él conseguiría pasar una ley inmigratoria antes de fin de año. Hasta para el teatro político, la afirmación era absurda, dada la realidad pura y dura. El senador Reid se vio forzado a bajar el tono de sus afirmaciones y a tomar en consideración otra forma de mantener vivas las esperanzas de la comunidad hispana.
Y entonces hace su entrada la ley DREAM (Development, Relief and Education for Alien Minors: Desarrollo, Ayuda y Educación para Menores Extranjeros): Una legislación que amplía la legalización para aproximadamente 2.1 millones de inmigrantes ilegales al mismo tiempo que permite que paguen la matrícula preferencial de residente en las universidades públicas, algo que discrimina contra ciudadanos de Estados Unidos no residentes de un estado en particular y contra estudiantes extranjeros respetuosos de la ley. Segun informes, esta medida recibira la atencion del Senado esta tarde. No obstante, cada sondeo de opinión sobre el tema muestra que más de 2 de cada 3 americanos se opone a extender los beneficios de la matrícula preferencial de residente a los inmigrantes ilegales. Por eso, no sorprende que la ley DREAM no tenga el respaldo que necesita en las 2 cámaras del Congreso para convertirse en ley.
Y fue por eso que antes de las elecciones, el senador Reid presentó la ley DREAM como una enmienda al proyecto de Defensa. Él sabía que no tenía los votos ni siquiera para esto, pero lo que importaba era hacer que los votantes hispanos de su estado creyeran que él es su “amigo”.
Como era de esperarse, la medida fracasó. Pero el senador Reid fue reelegido gracias a una importante mayoría del voto hispano en Nevada.
Ahora, en otra demostración evidente de teatro político, Reid está prometiendo someter a votación la ley DREAM ante el pleno del Senado esta tarde. Claro que sigue sin tener los votos necesarios para que se apruebe. Así es que no se extrañe de que estas idas y venidas aparentemente sin fin se sigan sucediendo hasta bien entrado el próximo año ya que la izquierda hará horas extras pintando a los conservadores como los “enemigos” de la población hispana.
Lo irónico es que los hispanos están más preocupados por la economía y el terco índice de desempleo de casi dos dígitos a nivel nacional que por la inmigración ilegal. Además, la actitud hispana ante la inmigración ilegal también está cambiando ya que cada vez son más los que la ven desfavorablemente, según lo que confirma una reciente encuesta de Centro Hispano Pew.
Aunque los partidarios de la ley DREAM puedan afirmar que se trata de un asunto educativo, está claro que simplemente es una forma subrepticia de legalizar masivamente a todos los inmigrantes ilegales. Si fueran serios en su inicativa para mejorar el logro académico dentro de la comunidad hispana, estarían concentrando sus fuerzas contra los intereses especiales para poder reducir el disparado índice de abandono escolar hispano en secundaria.
Desde la educación hasta la economía y sí, incluso en el tema de la inmigración, los hispanos se están replanteando la política de victimización que impulsa la izquierda. Pero la izquierda continuará aferrándose a la esperanza de que esto nunca le suceda.
Este contenido apareció primero en inglés aquí:
http://latino.foxnews.com/latino/politics/2010/12/03/opinion-left-continues-play-hispanics-emotions/
y fue escrito por Israel Ortega, Editor de esta web.











