• Ampliar:
  • A
  • A
  • A

México: 4 años de guerra contra el narcotráfico

En diciembre de 2006, Felipe Calderón, presidente de México, lanzó su campaña contra las organizaciones del narcotráfico en México. De eso hace 4 años y esa encarnizada guerra continúa hasta hoy.

En una violenta y visible confrontación que comenzó el 9 de diciembre de 2010, la Policía Federal mexicana dio un durísimo golpe a La Familia Michoacana, un cartel del narcotráfico con ciertos rasgos de culto sectario. Las autoridades mexicanas creen haber matado a Nazario Moreno González, alias “El Chayo” en el operativo. Moreno era el segundo al mando de la “Familia”.

El año pasado se logró matar o arrestar a Arturo Beltrán Leyva, Edgardo Valdez Villareal (alias “La Barbie”), Antonio Ezequiel Cárdenas Guillén y por lo menos a otros 5 destacados jefes del narcotráfico. Los capos de la droga en México claramente están a salto de mata. Atacar a estos cerebros mexicanos del narcotráfico es una parte de la estrategia cada vez más polifacética y demuestra la creciente eficacia operativa de las fuerzas mexicanas de la ley. Esto requiere la cooperación entre esas fuerzas y las unidades tácticas, encabezadas a menudo por las unidades de la Marina mexicana que trabajan estrechamente con la Agencia Estadounidense Antidrogas (DEA) y otras ramas de nuestro gobierno. Los datos de inteligencia que Estados Unidos facilita siguen siendo un activo vital en la lucha contra el narcotráfico en México.

Con todo, después de 4 años, la situación de la seguridad en México sigue siendo preocupante. Muchos anticipan que el año 2011 no será mejor, incluso se piensa que será peor en términos de violencia en general. Cuando las organizaciones del narcotráfico se rompen, a menudo la violencia se extiende. Además de las drogas, las organizaciones criminales transnacionales recurren a la extorsión, el secuestro y al tráfico ilegal de personas.

El respaldo de la opinión pública al presidente Calderón en su lucha contra el narcotráfico está disminuyendo y las luchas internas políticas van en aumento mientras que los mexicanos miran ya a las elecciones presidenciales de 2012.

México y el presidente Calderón continúan buscando en Estados Unidos un respaldo sostenido. Está en el interés de Estados Unidos que México sea una nación estable y segura, liberada del azote de los carteles del narcotráfico. Hace falta que ambas partes reconozcan el vínculo inevitable y complejo entre el flujo de mercancías lícitas e ilícitas a través de nuestra frontera sur.

Las herramientas al alcance de Estados Unidos incluyen la continuación del Plan Mérida, ahora conocido como Mérida 2.0. La propuesta revisada de Mérida se centra en “cuatro áreas estratégicas: desbaratar la capacidad de las organizaciones criminales; reformar y consolidar las instituciones de seguridad y justicia; crear una frontera del siglo XXI que fomente la seguridad y el comercio ciudadanos; y forjar comunidades más fuertes y decididas que puedan resistirse a la influencia de los carteles”.

También hace falta mejorar la coherencia y la coordinación de las estrategias de Estados Unidos para luchar contra las drogas yendo desde la fuente hasta el consumidor. La Ley de la Comisión sobre Política de Drogas para el Hemisferio Occidental de 2010, cuyos autores son los representantes Eliot Engel (D-NY) y Connie Mack (R-FL) y que ha sido presentada por los senadores Robert Menendez (D-NJ) y Richard Lugar (R-IN), es un paso en la dirección correcta y puede servir para forjar apoyo bipartito para futuras estrategias para combatir el narcotráfico.

Este artículo está disponible en inglés en Heritage.org

Posted in Conflictos Internacionales, Estudios, Política Exterior, Proteger a América, Seguridad, Seguridad Nacional