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No sigamos los pasos de Grecia y el resto de Europa

29 / 11 / 2010

En caso de que se lo haya perdido, los últimos meses han sido muy interesantes para gran parte de Europa.  Para empezar, erupciones de un volcán (de nombre impronunciable) han desatado el caos completo con la cancelación de cientos de vuelos aéreos.  Y si eso no fuera suficientemente novedoso, gran parte de Europa ha tenido que enfrentarse a una crisis económica de proporciones épicas.

Aunque puede que queramos descartar los acontecimientos de Grecia y Europa como de poca importancia para nosotros, la verdad es que si este gobierno no administra mejor nuestras finanzas, nosotros pronto podríamos ser la próxima Grecia.

Para mejor entender lo que está pasando en Europa, es importante destacar los acontecimientos que culminaron con las recientes protestas violentas en Grecia, la cuna de la democracia.  Grecia, como otros países Europeos, es parte del euro – una moneda creada con el fin de fortalecer lazos económicos y políticos entre varios países europeos.  Y durante varios años, este modelo parecía ser acertado, ya que el euro superaba el valor del dólar y otras monedas internacionales.

Pero bajo el aparente éxito, se estaban sembrando las semillas del eventual siniestro.  Grecia interpretó esta nueva fortaleza económica como una licencia para gastar incesantemente en generosos programas sociales.  Peor aún, muchos de sus ciudadanos empezaron a gastar y pedir prestado sin preocuparse de cómo pagarían la cuenta.  Desafortunadamente para Grecia, la fiesta pronto llegaría a una abrupta conclusión.

No obstante, para desgracia de todos los que forman parte del euro, la crisis económica no se limitó a solo Grecia.  Países como Alemania se vieron forzados a enfrentarse a esta crisis y el tener que contemplar si era necesario respaldar a Grecia por el bien del euro.  Y por supuesto que esto no fue nada fácil para Alemania y la Canciller alemana Angela Merkel que tuvo que convencer a sus compatriotas de que el ayudar la Grecia era lo apropiado y necesario.  A cambio de su ayuda financiera, los alemanes demandaron varias concesiones de los griegos en formas de recortes tributarios y de programas federales.

Este cargo no fue nada fácil para los griegos, y es ahí como llegamos a las violentas demostraciones por las calles de Atenas.

¿Cree que los problemas de Grecia no nos podrían pasar a nosotros?  Entonces tenga en consideración que el Departamento del Tesoro anunció recientemente que el déficit federal del mes de abril superó los $82.69 mil millones.  Esto no nos debería sorprender considerando cómo el gobierno federal ha gastado durante los últimos meses.  Por ejemplo, el coste de la recientemente aprobada ley sanitaria ahora nos costará más de mil millones de dólares durante los próximos diez años  - $115 mil millones más de lo que el gobierno nos había dicho.

Y claro que la ley sanitaria fue aprobada ademas de varios proyectos de ley con el fin de estimular nuestra economía.  Parece que el gobierno federal ha adoptado la filosofía de que gastar es la mejor forma de salir de nuestra deudas.  Lamentablemente, la cifra del desempleo se aproxima el diez por ciento y casi el 13 por ciento para nuestra comunidad hispana.

Y por si fuera poco, nuestro gobierno tiene planes de gastar aun más, lo que sin duda nos pondrá más en deuda.

Si queremos evitar ser la próxima Grecia, nuestro gobierno tiene que frenar los gastos y postularnos hacia un camino más responsable para arreglar nuestras finanzas.

Publicado en: Derecho a beneficios