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No todas las igualdades son iguales: ¿Qué es la igualdad?

En la actualidad, la gente vive obsesionada con la igualdad (o la falta de ella). Indignados por la desigualdad de ingresos, el autodenominado “99%” se ha dedicado al campamento urbano para reprender al 1% de los que más ganan. En su Discurso sobre el Estado de la Nación, el presidente Obama sacó a relucir a la secretaria de Warren Buffett para subrayar lo injusto que es que ricos y pobres no tengan una carga fiscal equitativa – supuestamente, los ricos tienen mucho y pagan muy poco.

Por un lado, es comprensible sentir una cierta preocupación por la desigualdad en una nación como la nuestra, fundada en la verdad evidente de la igualdad. La Declaración de Independencia proclama “que todos los hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador con ciertos derechos inalienables”.

Sin embargo, ¿significa la definición de igualdad de la Declaración de Independencia lo mismo que lo que entendemos hoy por igualdad?

Cuando la Declaración de Independencia proclama todos los hombres son iguales, esto significa que todos los seres humanos, independientemente de su religión, sexo o raza, poseen los mismos derechos naturales. Los Fundadores eran conscientes de que las personas son diferentes en capacidades físicas y mentales. Sin embargo, aunque haya notables diferencias entre personas, nunca son tan grandes como para privarlos de sus derechos. Nadie, no importa cuán inteligente o capaz sea, puede reclamar el derecho a gobernar a otros. Dado que todos los hombres y mujeres comparten una naturaleza humana común, todos tienen por lo tanto, el mismo derecho a los mismos derechos naturales (como la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad).

Hoy en día, muchas personas piensan que la igualdad de derechos no es suficiente y exigen igualdad de resultados. Ellos ven las desigualdades, ya sea en ingresos o nivel educativo, como signo de injusticia. Tales afirmaciones son erróneas. Como todos somos diferentes, las desigualdades son el resultado natural de vivir en una sociedad libre. Ya sea por suerte, habilidad, o determinación, algunas personas siempre tendrán más éxito que otras. Y otros no tendrán esa suerte. Mientras que no se le niegue sus derechos a nadie, las desigualdades son expresiones perfectamente normales y deseables de la diversidad natural.

 

La versión en inglés de este artículo está en Heritage.org.

 

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