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Otra victoria en el camino a la derogación de Obamacare

14 / 12 / 2010

“La expansión sin restricciones del poder del Congreso a los límites sugeridos por la Disposición de la Cobertura Mínima Básica daría paso al ejercicio desenfrenado de los poderes federales de vigilancia. En el fondo, no se trata de una disputa solamente sobre la regulación de la industria del seguro – o de diseñar un modelo de cobertura de seguro médico universal – se trata del derecho de elección de una persona a participar”. Así escribía el juez Henry Hudson de la Corte Federal de Distrito de Estados Unidos perteneciente al Distrito Este de Virginia y de un plumazo acabó con el mandato individual de Obamacare. Específicamente, el juez Hudson encontró que la sección 1501 de la ley, que obliga a todos los americanos a comprar pólizas de seguro médico aprobadas por el gobierno, “excede los poderes de la Cláusula de Comercio conferidos al Congreso en el Artículo 1 [de la Constitución de Estados Unidos]”.

La Casa Blanca y sus aliados izquierdistas se dieron prisa en intentar reducir al mínimo el impacto de este golpe para Obamacare, afirmando que las cortes ya habían sobreseído 14 casos anteriores. Esta deseperada vuelta de tortilla a los hechos no pasaría siquiera un test de la risa. La decisión de 42 páginas es la primera emitida por una corte federal a estas alturas del proceso y la primera que presenta un estado – el caso fue presentado por el Procurador General de Virginia, Kenneth Cuccinelli. Y pronto el juez Roger Vinson de la Corte Federal de Distrito de Estados Unidos perteneciente al Distrito Norte de Florida dictará sentencia sobre un caso incluso más grande contra Obamacare presentado por 16 procuradores generales de diversos estados, cuatro gobernadores, dos ciudadanos particulares y la Federación Nacional de Empresas Independientes.

En una primera fase de este caso, el juez Vinson escribió: “El mandato individual se aplica a todos. La gente no tiene ninguna opción y no hay manera de evitarlo. Aquellos que deben cumplir con el mandato individual o bien lo hacen o si no serán multados. No se basa en una actividad en la que eligen participar [libremente]. Más bien se fundamenta solamente en la nacionalidad y en estar vivo”.

El juez Hudson aplicó un razonamiento muy similar al rechazar la reivindicación de la administración Obama que dice que ya que “cada individuo en Estados Unidos necesitará atención médica en algún momento de su vida” el gobierno federal tiene el poder de obligar a los americanos a comprar un seguro médico ahora. Hudson escribe: “Por supuesto, el mismo razonamiento podría aplicarse al uso del transporte, la vivienda o las decisiones nutricionales. Esta amplia definición de la actividad económica sujeta a la regulación del Congreso carece de limitación lógica y no está respaldada por la jurisprudencia de la Cláusula de Comercio”.

Luego, el juez Hudson abordó la afirmación de la administración Obama respecto a que el mandato individual era realmente un impuesto y que por tanto eso lo convertiría en constitucional bajo la Cláusula del Bienestar General. Escribió el juez: “El análisis de esta Corte comienza con los inequívocos desmentidos del Ejecutivo y de los Poderes Legislativos acerca de que [el mandato individual] era un impuesto”. Fue solo cuando la administración se encontró ante un juez, no frente a sus votantes, que la Casa Blanca cambió por conveniencia su razonamiento. El juez Hudson se dio cuenta del intencionado engaño, identificó el mandato individual como es la multa que en realidad es y rechazó la representación del mandato como impuesto que buscaba la administración Obama.

Sin embargo, no fue una victoria completa para Cuccinelli. El juez Hudson rechazó la petición de Virginia de derogar toda la ley. A pesar de las afirmaciones del presidente mismo y de los autores de la legislación como el senador Max Baucus (D-MT), el magistrado encontró que la sección 1501 era “separable” del resto de la ley y anuló solamente esa sección y “las disposiciones que dependan directamente de ella y que hacen referencia específica a la 1501”. El juez Vinson, la Cuarta Corte del Circuito de Apelaciones y la Corte Suprema podrán abordar nuevamente este asunto con toda libertad.

Pero, sea o no que las cortes solo invaliden el mandato individual de Obamacare, es algo que se está convirtiendo rápidamente en irrelevante. Simplemente, Obamacare no puede sobrevivir todo ese tiempo. Ya se está derrumbando bajo su propio peso financiero y burocrático. Apenas la semana pasada, el Congreso votó en favor de detener las reducciones en los pagos de Medicare a los médicos haciendo una incursión en los réditos futuros del programa de subsidios para el seguro de Obamacare. El número de dispensas que la administración Obama tiene que conceder debido a las inviables regulaciones de Obamacare no deja de crecer día tras día. Los médicos van por ahí diciendo a los encuestadores que abandonarán la profesión en masa si se implementa Obamacare tal y como está diseñado para el año 2014. Y según la última encuesta de ABC News/Washington Post, Obamacare es más impopular hoy más que nunca, con solo un 43% que aprueba la ley y un 52% que se opone a ella.

La ley Obamacare será derogada. Es solamente cuestión de ver cuándo.

 

La versión en inglés de este artículo está en Heritage.org

 

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