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  • ¿Por qué debería importarme el tema de la deuda nacional?

    Sabemos que está Ud. ocupado. Tan ocupado que apenas tiene tiempo de leer estas palabras. Así que ¿por qué debería preocuparse por la deuda de Estados Unidos? ¿Le afecta eso en su vida?

    Por desgracia, la elevada deuda pública está teniendo sobre cada uno de nosotros un impacto mucho mayor del que nos damos cuenta. La analista de la Fundación Heritage Romina Boccia explica que los altos niveles de la deuda federal están relacionados con todos estos problemas que padecen los americanos:

    Unos tipos de interés más altos para las hipotecas, los créditos para comprar un carro y otros tipos de préstamos. Para muchas personas, esto significa tener que esperar para comprar una casa. Además, unos tipos de interés elevados en los préstamos pueden impedir que la gente obtenga un préstamo para abrir una empresa, hacer mejoras en casa o ampliar su educación.

    Una mayor inflación. Ya hemos visto cómo subían los precios de los alimentos durante estos últimos años. Una inflación más alta perjudica especialmente a las personas más pobres y a la clase media, pues los dólares que tanto les cuesta ganar ya no dan más de sí. Tanto la comida, como la ropa y la atención médica cuestan más. Las personas mayores que viven con unos ingresos fijos pueden ver cómo menguan sus ahorros. Y los integrantes de la clase media pueden empezar a caer hacia niveles de pobreza.

    Mantener la economía en niveles bajos y hundirla aún más. El gasto en el déficit por parte del gobierno no es algo ajeno a la economía; de hecho, consume el dinero de los ahorros privados, lo que significa que hay menos personas que están invirtiendo en la economía. En pocas palabras, una deuda elevada acaba con el empleo y reduce los sueldos y los salarios a medida que arruina la economía.

    Boccia indica que “La deuda con garantía pública de Estados Unidos superará el 76% del producto interior bruto (PIB) en 2013 y se prevé que los déficits crónicos lleven la deuda de Estados Unidos hasta el 87% del valor de la economía en 10 años”

    Para cuando los niños que hoy tienen 6 años tengan edad para manejar, el nivel de la deuda de Estados Unidos estará moviéndose en torno al 90% del valor total de la economía. Las investigaciones muestran que las economías que alcanzan ese nivel sufren de prolongadas recesiones en su crecimiento económico.

    Y eso es lo último que necesitamos, con un desempleo estancado en punto muerto durante los cuatro últimos años y si a eso se le añade que nuestro crecimiento económico ha sido muy lento. La Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO) ha advertido de que “la creciente deuda federal podría también aumentar la probabilidad de una repentina crisis fiscal” que “probablemente tendría un impacto negativo muy significativo sobre el país”.

    Es difícil de imaginar una huelga a nivel nacional que dejase en tierra todos los vuelos y suspendiese todos los servicios de Estados Unidos. O un intercambio de cócteles molotov y gases lacrimógenos entre manifestantes y policías antidisturbios. O manifestantes prendiendo fuego a los bancos, dando como resultado la muerte de transeúntes inocentes. Pues ahí es a donde llevó la crisis de la deuda de Grecia a ese país, hasta que finalmente los legisladores griegos tuvieron que empezar a tomar difíciles decisiones y recortar el gasto. Esos recortes fueron dolorosos y los ciudadanos se rebelaron.

    Y ese es el camino por el que vamos. Puede que, precisamente ahora, no sea políticamente popular el recortar el gasto y reformar los programas de derechos a beneficios, pero como nos enseña lo sucedido en Grecia, esperar hasta que la crisis obligue a los legisladores a tener que realizar unos cambios normativos mucho más drásticos puede terminar mal, muy mal. Nuestros legisladores deberían aprender la lección que Europa nos está enseñando: Posterguen la solución para esta enorme deuda únicamente por su cuenta y riesgo.

    Boccia advierte: “La deuda con garantía pública de Estados Unidos es demasiado elevada, pues equivale a tres cuartas partes del tamaño de la economía, mientras que el creciente gasto público, especialmente en derechos a beneficios, está impulsando rápidamente la deuda hasta unos niveles muy perjudiciales”. La solución radica en que “el Congreso y el presidente deberían tomar medidas firmes e inmediatas para balancear el presupuesto en un plazo de 10 años, reduciendo el gasto y reformando los derechos a beneficios”.

     

    La versión en inglés de este artículo está en Heritage.org. 

     

    Posted in Actualidad, Adminstración Obama, Análisis, Campana de Heritage, Congreso, Economía, Elecciones EE.UU. 2012, Estudios, Gobierno de Estados Unidos, Libertad económica, Opinión