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Allá por febrero de 2010, cuando el Congreso estaba aún debatiendo la legislación de Obamacare, la entonces presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi (D-CA), proclamó a la nación que la ley “creará 400,000 empleos casi instantáneamente”. Pero según un nuevo informe del experto de Heritage James Sherk, Obamacare tendrá el efecto opuesto, sacando del empleo de tiempo completo a muchos trabajadores no calificados al encarecer su jornada, debido al requisito de la ley de que los empleadores ofrezcan cobertura médica a los empleados de tiempo completo.
Según Sherk, el costo mínimo de emplear trabajadores de tiempo completo desde Obamacare supone un promedio de $27,500, más de lo que muchos trabajadores no calificados producen. Sherk explica por qué los costos incrementados llevarán a los empleadores a contratar trabajadores de tiempo parcial:
Después de pagar las nuevas primas de la cobertura médica, el salario mínimo, los impuestos sobre la nómina y los impuestos del seguro de desempleo, contratar a un trabajador de tiempo completo costará a las empresas un mínimo de $10.03 por hora. Los trabajadores de tiempo completo con planes de salud familiares costarán $13.75 por hora.
Los empleadores que contraten trabajadores con una productividad inferior a esos precios perderán dinero. Los negocios que empleen trabajadores menos calificados probablemente respondan mandando a sus empleados a engrosar las filas del sistema especializado de seguro médico subsidiado por el gobierno federal y reemplazando los empleos de tiempo completo por trabajos de tiempo parcial.
Menos trabajos de tiempo completo en favor de más puestos de tiempo parcial no es lo que Estados Unidos necesita, especialmente mientras lucha con una economía estancada, un desempleo del 9.1% y 14 millones de personas sin trabajo. Pero justo cuando Estados Unidos necesita que los negocios se expandan, crezcan e inviertan, Obamacare les apila costos y regulaciones — haciendo más difícil para los negocios crear nuevos empleos.
Bajo esta ley, las empresas de más de 50 empleados deben comprar unos seguros más caros y aprobados por el gobierno, o pagar una multa, reduciendo así el montante de capital que tienen para invertir en ampliar y contratar nuevos trabajadores. Ese requisito también tiene el efecto de incentivar a los negocios de menos de 50 empleados a mantener su tamaño y evitarse esos costos. Y luego está la incertidumbre que Obamacare ha traído consigo — los negocios no saben cuáles serán sus futuros costos bajo la nueva legislación, haciendo difícil que planifiquen para el futuro.
Estados Unidos podría estar viendo ya los efectos antiempleo de la ley estrella del presidente. Sherk dice que después de la aprobación de Obamacare, el crecimiento económico de Estados Unidos cambió de rumbo:
Inicialmente, la economía parecía ir por buen camino hacia una sólida recuperación. La economía pasó de perder 841,000 empleos en enero de 2009 —el punto más bajo de la recesión— a ganar 229,000 empleos en abril de 2010…
Después de dos meses desde la aprobación de Obamacare, la recuperación se detuvo… En mayo de 2010, la situación del empleo dejó de mejorar. La creación del empleo cayó a solo 48,000 empleos netos en el sector privado y la contratación del sector privado tomó un nuevo rumbo. Desde mayo de 2010 en adelante, el crecimiento del empleo privado mejoró en solo 6,500 trabajos por mes — menos de un décimo que el índice anterior.
Aunque la correlación no prueba la causa, el frenazo de la economía después de la aprobación de Obamacare, cuando se toman en consideración las quejas de los propietarios de negocios sobre los efectos de la ley a la hora de contratar personal, debería alarmar a cualquiera preocupado con el desempleo en Estados Unidos. Nina Owcharenko, de Heritage, explica por qué la ley es la receta equivocada para arreglar la economía:
Obamacare es quizá la política más perjudicial de la administración de todas las que impiden la recuperación del país. En un momento en el que deberíamos centrarnos en recortar el gasto, reducir la regulación y bajar los impuestos, Obamacare hace todo lo contrario. Gasta más, impone nuevos y costosos mandatos y regulaciones y sube los impuestos a personas y empresas. Esa no es la forma de lograr poner la economía en condiciones y en marcha.
Desafortunadamente, Obamacare empeorará una ya mala situación económica. Los trabajadores no calificados están luchando por encontrar empleo y la ley de salud del presidente hará aún más difícil encontrar trabajos de tiempo completo. Si el presidente Obama quiere de verdad reducir el desempleo y ayudar a que las empresas crezcan, debería admitir que Obamacare fue un error y trabajar con el Congreso para derogarla.
La versión en inglés de este artículo se publicó en Heritage.org.











