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  • Preparándose para el costo de Obamacare

     

    Parece que ahora cada día nos trae a otro empresario hablando en las noticias acerca de reducir el horario de sus trabajadores o de hacer otras maniobras que reduzcan sus costos, anticipándose así al impacto de Obamacare previsto para 2013.

    Aquí tiene unos cuantos comentarios de estos empresarios sobre la ley de atención médica:

    · “Hemos calculado que nos [costará] unos cuantos millones de dólares en el conjunto de nuestra empresa. De modo que qué nos dice eso: eso nos dice que no montaremos más restaurantes, que no contrataremos a más gente”, comenta Zane Tankel, presidente y director ejecutivo de Apple-Metro, que opera 40 restaurantes Applebee.

    · “No hay otra manera de sobrevivir a esto, porque pensamos que nos costará 50 céntimos por cada pan. Ese es exactamente el costo real. Si tenemos 40 o 50 empleados en un restaurante y la penalización es de $2,000 y vamos a pagar $80,000 o $100,000 de penalización, por ahí se va el beneficio de nuestro restaurante”, explica Jimmy John Liautaud, fundador de la cadena Jimmy John’s, que dijo que estaba considerando el reducir las horas de trabajo de sus empleados para quedarse por debajo del umbral del mandato de Obamacare.

    · “Es una gran idea. Queremos tener a todo el mundo asegurado, pero el problema es ¿quién va a pagarlo y cómo vamos a lograrlo?”, dice John Metz, que opera casi 40 locales de Denny’s y cinco franquicias de Hurricane Grill & Wings en Florida, Virginia y Georgia y que ha comentado que puede que tenga que añadir un recargo a sus menús por culpa de Obamacare.

    · “La construcción de nuevos locales se detendrá si tenemos que asignar el dinero de esas construcciones a la Ley de Cuidado de la Salud Asequible (PPACA). Y construyendo nuevos restaurantes es como nosotros creamos empleos”, indica Andy Puzder, director ejecutivo de Restaurantes CKE, propietaria de Hardee’s y Carl’s Jr.

    La analista de la Fundación Heritage Alyene Singer explica que esta es la respuesta de las empresas al mandato de Obamacare sobre el empleador, que tiene un efecto antiempleo:

    Obamacare requiere que todas las empresas con 50 o más empleados a jornada completa proporcionen cobertura médica a sus trabajadores o que paguen una penalización de $2,000 por cada empleado a partir de los 30 trabajadores. El mandato sobre el empleador crea incentivos para que las empresas eviten costos mayores, por ejemplo, al contratar empleados a tiempo parcial en vez de a jornada completa, ya que las empresas no serán penalizadas por no proporcionar un seguro médico a sus empleados a tiempo parcial…Las empresas también pueden eludir las penalizaciones manteniendo su número de empleados por debajo del umbral de 50 trabajadores establecido en el mandato, lo que desmotiva aún más la creación de nuevos puestos de trabajo.

    Los planes de estas empresas son sólo el efecto de lo que sabemos hasta ahora de Obamacare, del que todavía desconocemos muchísimos detalles cruciales. El Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) acaba de hacer públicas algunas de las nuevas normas que determinarán qué tipo de cobertura deberán ofrecer las compañías de seguros y los expertos de la Fundación Heritage están todavía examinando las más de 300 páginas de nuevas regulaciones para averiguar su verdadero significado.

    Mientras tanto, olvídese de la promesa del presidente Obama de “si le gusta su plan, puede mantenerlo”. Dos agencias gubernamentales han estimado que más de 11 millones de personas ya no tendrán cobertura médica patrocinada por su empleador una vez que Obamacare se implemente por completo. Otros estudios han estimado una cifra mucho más alta.

    Con los empleadores abandonando a sus trabajadores en los sistemas especializados de seguro médico operados por el gobierno o en Medicare (aunque esto todavía son propuestas inciertas), el futuro de los seguros médicos consistirá en que los contribuyentes paguen la factura. Este será otro gran problema monetario además del descontrol de los programas de derechos a beneficios ya existente. Pero como opinión personal, esta no será la mejor solución para quienes no tengan ni un empleo ni un seguro completos.

    Sirva de ejemplo el caso de Dave Willingham, de 32 años, a quien entrevistó el Huffington Post después de aceptar un empleo en la cafetería de una facultad comunitaria del estado de Washington: “Cuando aceptó su nuevo trabajo después de un tiempo desempleado, de entrada le dijeron que no tendría más de 19 horas semanales. Eso se debe a que los trabajadores que promedian 20 horas semanales tienen derecho a beneficios como la atención médica, las vacaciones y la baja por enfermedad remunerada, nos comentó”.

    En su trabajo en la cafetería, Willingham gana un poco más del salario mínimo y recibe cupones de comida. Pero esa no es la situación que desea para sí mismo:

    “Ese subsidio es una gran bendición para mí”, indicaba Willingham. “Pero al mismo tiempo, preferiría tener los medios y la dignidad que realmente me aportarían el estar ganando más dinero y conseguir tomar esa decisión por mí mismo…En definitiva, sería mucho más agradable sentir que tengo más control sobre mi propia vida y mi destino”.

    Convertirse en dependiente del gobierno para tener atención médica no es un paso hacia el control personal o hacia una situación de una vida mejor para trabajadores como Dave Willingham. Pero por desgracia, esa es exactamente la situación hacia la que Obamacare está llevando a los trabajadores a tiempo parcial.

     

    La versión en inglés de este artículo está en Heritage.org. 

     

    Posted in Actualidad, Adminstración Obama, Análisis, Campana de Heritage, Economía, Estudios, Gobierno de Estados Unidos, Opinión, Sistema de Salud