Nuestra Visión:
Forjar un Estados Unidos donde la libertad, la oportunidad, la prosperidad y la sociedad civil florezcan.

 
 
 

Preservemos la Constitución, ahora más que nunca

12 / 09 / 2011

 

 

La Constitución de Estados Unidos de América ha perdurado más de dos siglos. Sigue siendo objeto de reverencia para casi todos los americanos y objeto de admiración de pueblos en todo el mundo. Lamentablemente, la embestida de teóricos progresistas y jueces activistas del siglo XX ha logrado minar seriamente el respeto por los principios fundamentales de la nación, denigrando algunos derechos constitucionales con los que están en desacuerdo e inventándose otros.

Afortunadamente, en años recientes ha habido un renovado interés en la Constitución ya que los americanos buscan comprender los principios en que se fundó y las verdades imperecederas que forman las bases de nuestra forma elegida de autogobierno. Claramente, el futuro de la libertad depende de que Estados Unidos reivindique sus principios constitucionales.

Es imbuída de ese espíritu que la Fundación Heritage está celebrando una extraordinaria serie de eventos para hacer nuestra parte en la preservación de la Constitución. La serie de charlas organizada por Heritage y titulada Preservar la Constitución contará con los más respetados jueces, académicos de Derecho y analistas políticos de la nación y debatirán sobre cómo combatir los ataques contra el Estado de Derecho y la Constitución.

Comenzamos el pasado viernes hablando sobre el presidente Ronald Reagan, para quien el cimiento de su presidencia fue la Constitución, la cual finalmente influyó en cada una de sus decisiones. Junto a Steve Hayward, Jim Miller y Lee Edwards, debatimos cómo, desde los primeros días de su presidencia, Reagan se guió por los principios fundacionales de la nación americana, especialmente la idea de la libertad ordenada.

En los párrafos iniciales de su primer discurso inaugural, en 1981, mucho del cual redactó personalmente, el presidente Reagan se hizo eco del preámbulo de la Constitución, exhortando a “Nosotros, el pueblo” a hacer lo que hiciera falta para “preservar el último y más grande bastión de libertad” — Estados Unidos. Ocho años después, en su discurso de despedida al pueblo americano, Reagan dijo que la Revolución Americana fue “la primera revolución en la historia de la humanidad que verdaderamente revirtió el rumbo del gobierno y con solo tres palabras: ‘Nosotros, el pueblo’”.

Esas palabras deberían permanecer firmemente como faro que guía al gobierno hoy en día — particularmente en estos momentos en que nuestro país continúa su guerra contra los terroristas. Para conmemorar el 11 de septiembre y el papel de la Constitución en tiempo de guerra, tendremos mañana un animado debate entre el académico legal conservador John Yoo, ex alto cargo de la administración Bush, y Nadine Strossen, exdirectora de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU). Debatirán sobre un nuevo libro que reúne los ensayos de distinguidos académicos y en el que estoy orgulloso de haber tomado parte.

Por supuesto, nuestra Corte Suprema juega un papel vital para preservar la Constitución — especialmente tras el último intento de ampliar el poder del Congreso con la aprobación de Obamacare. La reciente decisión judicial del 11° Circuito de anular el mandato individual de Obamacare convierte en algo casi seguro que la Corte Suprema acepte escuchar el caso para resolver el desafío constitucional planteado. ¿Logrará el Ejecutivo retrasar la decisión final hasta después de las elecciones de 2012? ¿Y cómo responderán los magistrados a los últimos casos de preferencia racial del 5º y 6º Circuito? ¿Invalidarán Grutter v. Bollinger o le darán largas al asunto por otros 25 años? ¿Cómo cambiarán las protecciones de la Cuarta Enmienda el caso United v. Jones (el caso de rastrear el GPS sin orden judicial) y el caso Florence v. Board of Freeholders (el caso del registro de prisioneros)? ¿Confirmará la Corte Suprema la ley de inmigración de Arizona o la anulará?

Aunque la Constitución ha sobrevivido más de 200 años, no debe darse por hecho su perdurable integridad. Para preservar la Constitución, los americanos deben ser conscientes del papel que debería tener frenando al gobier­no. Es nuestra esperanza que con nuestra serie Preservar la Constitución eduquemos al público sobre la Constitución y cambiemos el rumbo de la nación, haciendo que las cortes asuman nuevamente su papel constitucional: Proteger la libertad individual, los derechos de propiedad y la libre empresa — y exigir el cumplimiento de los límites constitucionales del Estado.

 

- Edwin Meese, III, fue el 75º procurador general de la República en la administración de Ronald Reagan y dirige el Centro de Estudios Legales y Judiciales de la Fundación Heritage.
La versión en inglés de este artículo está en Heritage.org.

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