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  • Presupuesto 2015 de Obama: 5 cosas que Ud. debe saber

    El presupuesto del presidente Obama (de 212 páginas) incluye una amplia variedad de propuestas, por lo que los expertos de la Fundación Heritage están analizando su contenido. Aquí tiene cinco cosas que Ud. debería saber sobre el presupuesto del presidente.

    1. Un mayor gasto y un presupuesto que no llega a balancearse…jamás. El presupuesto del presidente Obama aumentaría el gasto en $250,000 millones por encima de las actuales previsiones de gasto sólo en 2015. Parte de este incremento provendría de un aumento de $55,000 millones en el presupuesto discrecional de 2015 superior a los topes de gasto acordados por ambos partidos en 2011. El resto viene de un mayor gasto obligatorio, incluidos los proyectos piramidales de transporte y programas educativos. A pesar de las enormes subidas de impuestos, de las tasas de usuario más elevadas en numerosas áreas y de varios recortes del gasto en los programas de atención médica, el presupuesto del presidente nunca alcanza el balance.

    2.  $1.2 billones en impuestos más altos. Las subidas de impuestos de Obama llevarían la carga tributaria hasta cera del 20% del PIB, cerca del máximo histórico alcanzado por última vez en 2000. La mayor subida individual de impuestos es un tope a las deducciones específicas para las familias con grandes ingresos que incluirían los ingresos por bonos municipales, los ahorros para la jubilación y los seguros médicos. El presidente también tiene como objetivo a los americanos pobres, con un impuesto adicional sobre los cigarrillos de 94 centavos por paquete, que se sumarían al $1.01 existente en impuestos al tabaco.

    3. Fracaso en la defensa de la nación. El presupuesto de defensa sufre de muchos de los mismos achaques que el resto del presupuesto nacional. Los costos de personal, en particular en beneficios médicos y de jubilación, devoran cerca de la mitad del presupuesto de defensa, y su proporción está aumentando. Al igual que el gasto federal en servicios médicos y beneficios para la jubilación cada vez está desplazando más a la financiación discrecional tanto de defensa como de otros asuntos no relacionados con ella, los derechos a beneficios del presupuesto de defensa están desplazando cada vez más a la financiación para modernización y sistemas de armas. El fracaso de Obama a la hora de hacer importantes reformas estructurales en el presupuesto de defensa, incluidos los ineficientes sistemas de adquisición, está haciendo que Estados Unidos y sus aliados de todo el mundo sean menos seguros a largo plazo.

    4. Está repleto de trucos presupuestarios. El presidente juega con las previsiones económicas de su presupuesto. Al asumir unos niveles mucho mayores de crecimiento económico y unos niveles más bajos de desempleo que los de la independiente Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO), el presupuesto del presidente pretende pagar algunas de las nuevas iniciativas de gasto con unas hinchadas suposiciones económicas. El presidente también reivindica falsos ahorros procedentes de la reducción del gasto bélico que o bien se gastarían igualmente o bien no se iban a gastar desde un primer momento.

    5. Vuelve a financiar ciertos intereses particulares. La buena gobernanza conlleva tomar decisiones difíciles para hacer lo que es mejor para el país, incluso si a veces hacer eso supone una mala imagen política. En lugar de atajar los importantes problemas presupuestarios con reformas de los derechos a beneficios y unos sustanciales recortes del gasto, este presupuesto vuelve a financiar a ciertos intereses particulares y nos dice “no se preocupen de la futura crisis fiscal que se atisba justo a la vuelta de la esquina, mantengamos esta fiesta del gasto durante un poco más de tiempo”. Un claro ejemplo es el paso atrás de Obama en el IPC continuo, una modesta propuesta de ambos partidos para ralentizar el crecimiento de programas de beneficios federales como el Seguro Social, mientras que se redoblan esfuerzos en programas de estímulos que financian asuntos tan locales como el tranvía de Kansas.

     

    La versión en inglés de este artículo está en Heritage.org. 

     

    Posted in Actualidad, Análisis, Congreso, Economía, Estudios, Gobierno de Estados Unidos, Impuestos, Opinión