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  • Reagan sobre comercio, paz y prosperidad

    Cuando el presidente Obama se disponga a elaborar su agenda comercial para 2013, debería echar una mirada a las palabras de Ronald Reagan en busca de inspiración:

     El libre comercio sirve a la causa del progreso económico y sirve a la causa de la paz mundial.

    Cuando los gobiernos se involucran demasiado en el comercio, los costos económicos aumentan y se multiplican las disputas políticas, por lo que la paz se encuentra amenazada. En la década de 1930, un espectro espantoso acechaba al mundo: guerras comerciales y el proteccionismo y, finalmente, guerras reales y un sufrimiento y una pérdida de vidas sin precedentes.

    Parece que hay algunos que creen que deberíamos izar la bandera americana en defensa de nuestros mercados. Adoptarían de nuevo el proteccionismo y aislarían a nuestros mercados de la competitividad mundial. Pues bien, la última vez que Estados Unidos intentó eso, se produjo un enorme desastre económico en el mundo. El comercio mundial cayó un 60% y los jóvenes americanos pronto siguieron a la bandera americana en la Segunda Guerra Mundial.

    Reagan estaba en lo cierto. Los políticos no deberían proteger a aquellos intereses especiales políticamente poderosos, tales como la industria azucarera o la textil, de la competitividad internacional a costa del americano de a pie. El recientemente publicado Índice 2013 de Libertad Económica, elaborado por la Fundación Heritage y The Wall Street Journal, muestra que los países con menores barreras comerciales son mucho más prósperos que los que restringen las importaciones.

    Hay quienes creen que el gobierno debería restringir las importaciones desde otros países cuando no estamos de acuerdo con sus normativas comerciales o que los contribuyentes de Estados Unidos deberían subsidiar a empresas con conexiones políticas porque otros países subsidien a las suyas. El presidente Reagan les respondió de manera inequívoca:

    Estamos en la misma barca con nuestros socios comerciales. Si un socio agujerea la barca a balazos, ¿tiene sentido que los otros le hagan más agujeros a la barca? Algunos dirán que sí y llamarán a eso tener mano dura. Bueno, yo lo llamo ser tontos.

    Pero volviendo a 2013, el presidente Obama debería llevar a cabo una política comercial inteligente que expanda la libertad económica en Estados Unidos y en todo el planeta.

     

    La versión en inglés de este artículo está en Heritage.org. 

     

    Posted in Actualidad, Análisis, Destacables, Economía, Estudios, Gobierno de Estados Unidos, Historia de Estados Unidos, Iniciativa y Libre Mercado, Libertad económica, Libre comercio, Opinión, Pensamiento Político, Política Exterior