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  • Reconstruyendo nuestras comunidades

     

    Hoy muchos americanos tendrán dificultades para volver a sus rutinas diarias. La masacre de una escuela primaria de Connecticut que tuvo lugar el pasado viernes en un acto de violencia sin sentido y en el que fueron asesinadas 26 personas, de las cuales 20 eran niños de corta edad, ha dejado estupefacto al país. La Fundación Heritage quiere expresar sus condolencias a las familias y amigos de las víctimas y lamenta junto a ellos su pérdida.

    Entre las personas que vuelven hoy al trabajo estarán nuestros legisladores, que darán lo mejor de sí mismos para proseguir con su labor a medida que van llegando a Washington para enfrentarse a ciertos retos apremiantes, incluido un proyecto de ley de ayuda a los damnificados por el huracán Sandy. Un huracán que dejó más de 100 personas muertas y destruyó alrededor de 400,000 viviendas y otros edificios.

    El Senado empezará hoy a debatir un proyecto de ley que se suponía que iba a consistir en unos fondos de reconstrucción para las zonas devastadas por la tormenta. Pero se añadieron tantos proyectos de interés especial que la petición de $60,400 millones se ha convertido en una farsa. Casi $28,000 millones de dicha petición están marcados como proyectos para mitigar futuros desastres.

    La petición incluye:

    ·$200 millones a libre disposición del secretario del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) de Estados Unidos

    · Dinero para las pesquerías de salmón de Alaska

    · $2 millones para reparar los tejados del Instituto Smithsonian.

    El proyecto de ley también busca financiación federal para cosas que se proporcionan a nivel estatal o local o bien se ocupan de ellas organizaciones sin ánimo de lucro y las comunidades, como la comida o los bancos de alimentos.

    Como explica el investigador invitado de la Fundación Heritage Matt Mayer, “Dejando de lado si estos proyectos son meritorios o no, tener que abordar una petición de gasto suplementario con las crisis actual no es el medio apropiado para proponer nuevos proyectos de gasto”. A este proyecto de ley se le han adjuntado ciertas cuestiones que se deberían debatir dentro del presupuesto federal regular, no en la financiación de proyectos de reconstrucción tras un desastre.

    El modo en el que la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) responde ante los desastres (y el tipo de desastres a los que esta responde) son temas que necesitan de una seria consideración. El huracán Sandy es el tipo de desastre del que la FEMA debería hacerse responsable, pero utilizar una petición legítima para la financiación de proyectos de reconstrucción tras un desastre como oportunidad para exagerar las cantidades de dinero destinadas a todo tipo de cuestiones no relacionadas con dicho desastre es irresponsable e insultante para las víctimas.

    Y para colmo de males de los contribuyentes, la administración no propuso ningún modo de pago de los $60,400 millones que cuesta el proyecto de ley. Con la nefasta situación presupuestaria actual y cuando el Congreso y el presidente ya tienen la tarea de prevenir el abismo fiscal, no es fácil plantear ninguna petición de dinero extra, además de que sólo se deberían requerir los fondos necesarios para la atención inmediata en caso de desastre. Mayer estima que “Eliminar las cuestiones innecesarias de esta petición de la administración nos deja con una petición reducida a $12,800 millones en fondos suplementarios. Estos fondos se deberían proporcionar únicamente después de quedar compensados con las reducciones del gasto”.

    Los americanos creen en la idea de acudir en ayuda de aquellos que se han visto afectados por un desastre. Ya sea en Connecticut o en Nueva York, ya sea una escuela comunitaria devastada o un vecindario asolado por un huracán, lo reconstruiremos. Debemos ayudar a atender las necesidades inmediatas de estas comunidades al mismo tiempo que consideramos cuidadosamente unas soluciones a largo plazo.

     

    La versión en inglés de este artículo está en Heritage.org. 

     

    Posted in Actualidad, Adminstración Obama, Análisis, Campana de Heritage, Congreso, Economía, Estudios, Gobierno de Estados Unidos, Opinión, Sociedad civil