El pasado 22 de agosto, después de casi veinte años de negociaciones, Rusia se convirtió en el 156º miembro de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Lamentablemente para Estados Unidos, a Rusia todavía no se le ha concedido el estatus de relaciones comerciales normales y permanentes (PNTR), lo que quiere decir que Estados Unidos no puede beneficiarse completamente del nuevo estatus de Rusia en la OMC.
Como miembro y socio de la OMC, Estados Unidos debería estar en posición de beneficiarse del ascenso de Rusia. Un estudio del Instituto Peterson estima que se duplicaría el volumen de las exportaciones de mercancías y servicios de Estados Unidos a Rusia, de $11,000 millones en 2011 a $22,000 millones en unos cinco años si se aplicasen las reglas de la OMC al comercio de Estados Unidos con Rusia.
Pero como afirma este estudio, Estados Unidos es incapaz de recoger todos los frutos del comercio con Rusia y no podrá hacerlo hasta que derogue la Enmienda Jackson-Vanik a la Ley de Comercio de Estados Unidos de 1974 que se aplica a Rusia, concediendo por tanto a este país el estatus de PNTR. Extender las PNTR permitiría que Estados Unidos se beneficiase por completo de las concesiones que hizo Rusia con el objetivo de adherirse a la OMC.
La Enmienda Jackson-Vanik se utilizó con éxito durante la Guerra Fría para limitar el comercio con la Unión Soviética y con otras economías planificadas que restringían la libertad de emigración, pero ya se ha quedado terriblemente anticuada. Y aunque Rusia continúa violando los derechos humanos, Estados Unidos ya no reconoce a Rusia como una economía planificada, además de que cada año desde 1992 se han levantado las restricciones comerciales de la Enmienda Jackson-Vanik para darles a las relaciones comerciales con Rusia un tratamiento de normalidad.
El día 16 de noviembre, la Cámara de Representantes de Estados Unidos votó rotundamente a favor del proyecto de ley H.R. 6156: la Ley de Cumplimiento del Estado de Derecho Serguei Magnitski y de Derogación de la Enmienda Jackson-Vanik para Rusia y Moldavia. El H.R. 6156 está pensado para conceder a Rusia el estatus de PNTR, al mismo tiempo que se fomenta el respeto a los derechos humanos mediante la constitución de la Ley Magnitski. Sin embargo, existen diferencias sobre el ámbito de las naciones cubiertas por esta disposición entre la versión de la Cámara y la legislación que actualmente está pendiente de votación en el Senado.
Continuar con el trabajo de la Cámara en este asunto sería una importante señal a enviar por parte del Congreso. Al hacerlo, el Senado proporcionaría una solución para señalar y castigar a los grandes violadores de los derechos humanos al mismo tiempo que permitiría que las compañías americanas compitiesen por sus negocios en Rusia y en todo el mundo.
La versión en inglés de este artículo está en Heritage.org.




