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Trasfondo #2437
Resumen: Algunos activistas del matrimonio homosexual quizá desearían excluir del debate sobre el matrimonio homosexual ciertos puntos de vista morales y religiosos. Sin embargo, la evidencia muestra que la religión y la argumentación moral a menudo se están utilizando en apoyo del matrimonio homosexual.
Las personas de todas las confesiones o sin confesión alguna deberían poder participar libremente en el debate sobre el matrimonio y aportar perspectivas morales relacionadas con estos temas.
La evolución del debate sobre el matrimonio homosexual ha centrado renovado interés en el lugar de la religión y la moral a la hora de moldear la definición legal de matrimonio. Por ejemplo, después de que los votantes aprobaron la Proposición 8, la enmienda que define el matrimonio en California, la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días fue duramente criticada por apoyar la medida. Ahora, en una demanda federal en contra de la Proposición 8, uno de los asuntos es si la evidencia de apoyo religioso en favor de la Proposición 8, de cierta forma, convierte a esta medida en algo de dudosa autenticidad.
Tres criterios deberían formar la base de cualquier discusión sobre el lugar de la religión y la moral en el debate sobre el matrimonio homosexual. En primer lugar, aunque algunos de los que defienden el matrimonio sean personas religiosas o con motivaciones religiosas, el apoyo al matrimonio como la unión de marido y mujer no requiere creencia alguna en las enseñanzas religiosas de una fe en particular. En segundo lugar, muchas personas, incluyendo a algunos activistas profesionales de los derechos gay, mezclan con gran entusiasmo la religión con la ley y la política en apoyo del matrimonio homosexual. En tercer lugar, el asunto de cómo se debería definir legalmente el matrimonio implica ineludibles consideraciones morales que se deberían confrontar directamente.
Muchos argumentos a favor del matrimonio como la unión de marido y mujer no son de naturaleza religiosa
Algunos defensores del matrimonio homosexual han sugerido que la religión es el principal obstáculo para redefinir el matrimonio a la hora de incluir las uniones homosexuales. “[L]a religión es el principal obstáculo para el avance político de gays y lesbianas” según testifica un experto [1]. Dice un activista, “No hay camino al éxito que no pase por la homofobia basada en la religión” [2]. Según la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, en inglés), “la principal oposición al matrimonio homosexual parece basarse en la teología – en la afirmación de que a Dios no le gusta” [3].
Por supuesto que podría ser cierto que muchos de los que defienden el matrimonio son personas religiosas o que actúan en parte debido a una motivación religiosa que persigue promover el bien común. No obstante, el apoyo al matrimonio no requiere que se crea en las enseñanzas religiosas de una fe en particular.
Muchos argumentos a favor del matrimonio se basan en verlo como una institución natural, pre-política y social, intrínsecamente vinculada con el fundamental interés público de engendrar y criar hijos. David Blankenhorn, académico especializado en el matrimonio, informa que: “A través de la historia y de las culturas, la idea más esencial sobre el matrimonio es que todo niño necesita una madre y un padre. Cambiar el matrimonio para encontrarle acomodo a las parejas homosexuales, anularía este principio en la cultura y en la ley” [4].
Es precisamente la conexión, por una parte, entre el matrimonio y, por otra parte, el engendrar y criar hijos, lo que hace del matrimonio, como lo escribió la Corte Suprema en Loving v. Virginia, “fundamental para nuestra propia existencia y supervivencia” [5]. Esta conexión es también la razón del porqué la raza no tiene importancia a la hora de casarse pero el género sí. Con la procreación, el propósito público más importante del matrimonio sigue siendo unir a hombres y mujeres en una “sociedad formal” que dure “el prolongado período de dependencia de un hijo” [6].
Las ventajas intergeneracionales y a largo plazo del matrimonio para la sociedad son profundas e irreemplazables. La gente tiene gran interés en usar la ley y la política para reconocer, afirmar, apoyar, consolidar, alentar, fortalecer y defender el matrimonio como la piedra angular de la familia y el cimiento de la sociedad.
Decir que estos argumentos a favor del matrimonio no son de naturaleza religiosa no significa que menospreciemos el importante lugar que la fe y la moral tienen en la vida pública o en la base de una ley superior de verdad moral. Esta nación fue fundada en verdades llamadas “evidentes según las ‘Leyes de la Naturaleza y de la Naturaleza de Dios’”[7] y conceptos como los derechos inalienables solamente tienen significado en referencia a una ley superior que compromete incluso al Estado. El punto es simplemente que, usando la luz de la razón y la evidencia provenientes del mundo que las rodea, la gente de buena voluntad puede respaldar la lectura tradicional del matrimonio sin aceptar las enseñanzas religiosas de una fe en particular.
La utilización de la religión para apoyar el matrimonio homosexual
Si la religión se ve como el principal obstáculo para convertir el matrimonio homosexual en una realidad legal, no debería ser ninguna sorpresa que algunos activistas quieran excluir del debate sobre el matrimonio homosexual ciertos puntos de vista religiosos. Un activista expresó esta opinión muy claramente al explicar por qué patrocinó un anuncio explotando la intolerancia contra los mormones [8]. Decía este activista: “No tengo intención de hacerle daño a la religion [9]. Ellos hacen cosas maravillosas… Mi único objetivo es sacarlos fuera del tema del matrimonio homosexual y que regresen a ayudar a las víctimas de huracanes” [10].
La evidencia muestra, sin embargo, que la religión se está utilizando a menudo en apoyo del matrimonio homosexual. En California, por ejemplo, una amplia variedad de instituciones religiosas apoyó la legislación del matrimonio homosexual que fue vetada por el gobernador Schwarzenegger [11].
Igualmente, había una importante oposición político-religiosa a la Proposición 8 – la enmienda al matrimonio que los votantes de California aprobaron en 2008. Las instituciones y los líderes religiosos que apoyan el matrimonio homosexual en California contribuyeron con dinero, recursos, y apoyo a la campaña “No a la Proposición 8” y exhortaron a los ciudadanos a oponerse a esa medida [12]. En un evento, más de cien “líderes de diferentes denominaciones religiosas”, incluyendo a “rabinos, clérigos, sacerdotes y sacerdotisas”, se reunieron en las escaleras de la alcaldía de San Francisco y “proclama[ro]n su oposición a la Proposición 8 de California” [13].
Muchas instituciones y líderes religiosos que están a favor del matrimonio homosexual también están participando activamente en procesos judiciales. En un demanda presentada en una corte estatal reclamando el derecho al matrimonio homosexual según la Constitución de California, los representantes de una amplia variedad de organizaciones religiosas y confesionales respaldaron una “Amicus curiae interconfesional” que fue firmada por centenares de “asociaciones religiosas, iglesias, sinagogas, sanghas, clérigos y rabinos de todo California y del país” [14]. En una acción judicial contra la Proposición 8, “casi mil comunidades y líderes confesionales junto con votantes en California” respaldaron un escrito en favor del matrimonio homosexual [15].
Éstos son solamente algunos ejemplos de cómo la religión se ha mezclado con la ley y la política para oponerse a medidas como la Proposición 8 y para apoyar de forma más general el matrimonio homosexual. Hay muchos más casos tanto en California como en otros lugares. Lejos de renunciar al apoyo religioso en el asunto del matrimonio homosexual, activistas profesionales de los derechos gay le dan la bienvenida y lo estimulan. La Mesa Redonda Religiosa Nacional (National Religious Leadership Roundtable) que respaldó el evento en las escaleras de la alcaldía de San Francisco ya antes descrito, es convocada por la organización National Gay and Lesbian Task Force [16]. En su web, Lambda Legal publica mensajes de “partidarios confesionales” del matrimonio homosexual [17]. Harry Knox, director del Programa de Religión y Fe de la Campaña de Derechos Humanos y miembro del Consejo Asesor del presidente Obama para Organizaciones Confesionales y Asociaciones Vecinales, ha viajado a California para ayudar “a movilizar al clero y a los creyentes en pro de la igualdad matrimonial” [18].
Como principio general, la robusta participación de creyentes e instituciones religiosas en el ámbito público es positiva para esta nación. El presidente George Washington describió la religión y la moral como los “grandes pilares de la felicidad humana”, los “puntales más firmes de los deberes del Hombre y el Ciudadano” y “sostenes indispensables” de “todas las disposiciones y hábitos que llevan a la prosperidad política” [19]. El presidente Washington también tuvo la suficiente perspicacia para advertir que los americanos no deberían complacerse con la suposición de que “la moral puede ser mantenida sin la religión. Lo que sea que se conceda a la influencia de una refinada educación en mentes de particular estructura, la razón y la experiencia, ambas, nos prohíben esperar que la moral nacional pueda prevalecer si se excluyen los principios religiosos” [20].
Más pragmáticamente, todos tienen una perspectiva del mundo y todos aportamos inevitablemente esa perspectiva a los asuntos de política pública, incluyendo el matrimonio. Por lo tanto, como Barack Obama indicó cuándo todavía era senador de Estados Unidos: “[L]os laicos se equivocan al pedir a los creyentes que dejen su religión en la puerta antes de entrar en la arena pública… [D]ecir que hombres y mujeres no deberían inyectar su ‘moral personal’ en debates de política pública es un absurdo a todos los efectos. Nuestras leyes por definición son una codificación de la moral…. ” [21].
Los partidarios en ambos lados del debate sobre el matrimonio deberían respetar la razonada participación en ese debate de personas de todas las confesiones y sin confesión alguna.
Definir legalmente el matrimonio implica consideraciones morales
Algunos activistas quizá preferirían encuadrar los argumentos del matrimonio homosexual en términos de neutralidad del Estado e igualdad legal formal, pero la pregunta de cómo la sociedad reconoce el matrimonio a través de sus leyes y política implica ineludibles consideraciones morales. En palabras del presidente Obama: “nuestras leyes por definición son una codificación de la moral” [22] y como la Corte Suprema de Estados Unidos ha afirmado hace ya mucho, el matrimonio tiene “que ver más con la moral y la civilización de un pueblo que cualquier otra institución” [23].
Un creciente grupo de académicos que apoyan el matrimonio homosexual admite que es imposible tener un “debate fructífero” sobre el matrimonio homosexual “sin entrar en las preguntas normativas” [24]. Según William Eskridge, profesor de Derecho de la Universidad de Yale, por ejemplo: “Los opositores y partidarios del matrimonio homosexual coinciden en que el debate legal está firmemente relacionado con el debate normativo en su sentido más amplio. Lo que está en juego no es solamente la igualdad legal técnica, sino normas sociales y valores públicos fundamentales en Estados Unidos” [25].
La profesora de Derecho de la Universidad de Georgetown Chai Feldblum, que fue recientemente nombrada por el presidente Obama para ser comisionada en la Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo (EEOC), ve en el movimiento pro matrimonio homosexual, una oportunidad “para defender” la “equivalencia moral normativa” del “sexo gay y heterosexual” – un argumento del que casi nunca se oye nada en círculos políticos, según observa la profesora Feldblum [26]. Ella incluso ha creado lo que denomina “El proyecto de los valores morales” para promover esta línea de razonamiento [27].
El profesor de Derecho de la Universidad de Rutgers Carlos Ball cree que la lucha por la “aceptación social” de las relaciones homosexuales implica un “ataque frontal” que va en contra de “opiniones profundamente arraigadas de muchos americanos respecto a la (in)moralidad de la homosexualidad” [28]. Escribe el profesor Ball que es “imposible lidiar con las complejidades del asunto simplemente pidiendo igualdad, neutralidad del Estado y protección contra la discriminación” [29].
Un grupo de profesores a favor del matrimonio homosexual publicó recientemente todo un libro sobre el tema de la moralidad, la religión y el matrimonio homosexual [30]. Los autores, que incluyen a los profesores Feldblum y Ball, creen que los “actuales defensores de los derechos gay en realidad no estarán confrontando a sus opositores a menos que confronten la naturaleza moral de las opiniones y razonamientos de sus opositores” [31]. Este libro aborda deliberadamente “las preguntas morales” que a menudo se presentan respecto a temas como el matrimonio homosexual y sostiene que “el caso moral” favorece resultados como la legalización del matrimonio homosexual [32].
Estos profesores de Derecho no son los únicos defensores listos a presentar razonamientos morales en pro del matrimonio homosexual. Cuando ciertos activistas políticos afirman que el no permitir que dos personas del mismo sexo se casen es “incorrecto”, cuando aluden al “largo arco de la justicia” o invocan conceptos de “derechos humanos”, ellos también están presentando argumentos de naturaleza moral.
Llegados a un cierto nivel, todos los temas legales y políticos conllevan una dimensión moral y los activistas y legisladores de posiciones políticas progresistas a menudo no tienen ningún problema para usar un lenguaje cargado de moralidad y así apuntalar posiciones políticas respecto a asuntos tan diversos como la pena de muerte, el ecologismo y la atención médica. Sin embargo, surgen problemas de equidad básica cuando las partes que usan razonamientos morales para sostener su propia posición plantean que sus opositores se deberían abstener de aplicar el mismo principio.
El reconocer legalmente el matrimonio homosexual implica ineludibles consideraciones morales. Las partes en ambos lados del debate deberían participar libremente aportando sus perspectivas morales relacionadas con estos temas.
Conclusión
La religión y la moral ocupan un lugar fundamental en el ámbito público de este país y el asunto del matrimonio es uno de los temas públicos más importantes y controvertidos de nuestro tiempo. No debe sorprender o alarmar a nadie que ambos lados intenten utilizar el razonamiento moral y que recluten figuras e instituciones religiosas en el debate sobre el matrimonio. Los intentos de suprimir la libre expresión de una variedad de opiniones respecto al tema del matrimonio deben ser firmemente rechazados.
Thomas M. Messner es investigador invitado del Centro Richard y Helen DeVos para la Religión y la Sociedad Civil de la Fundación Heritage.
La versión en inglés de este artículo se publicó en Heritage.org.
Referencias
[1] Transcripción de Proceedings at 1565, Perry v. Schwarzenegger, No. 09-2292 (N.D. Cal. 20 de enero de 2010), disponible en:http://www.telladf.org/userdocs/PerryTrialTranscript7.pdf.
[2] John Wildermuth, Gay-Rights Activists Protest Prop. 8 at Capitol (Activistas de derechos gay protestan contra la Proposición 8 en el Capitolio), S.F. Chron., 23 de noviembre de 2008 (citando al reverendo Lindi Ramsden del Ministerio Legislativo Unitario Universalista), disponible en: http://www.sfgate.com/cgi-bin/article.cgi?f=/c/a/2008/11/22/BAAR14ACGC.DTL.
[3] Reverendo John W. Wimberly, Jr., Presidente, Unión Americana de Libertades Civiles de la capital de la nación, Testimonio ante el Comité de Seguridad Publica y la Magistratura del Consejo del Distrito de Columbia en el proyecto de ley 18–482, the “Religious Freedom and Civil Marriage Equality Amendment Act of 2009” (Ley de Libertad Religiosa y Enmienda de Igualdad del Matrimonio Civil de 2009) (26 octubre 2009), en 3.
[4] David Blankenhorn, The Future of Marriage p. 178 (2007).
[5] Loving v. Virginia, 388 U.S. 1, 12 (1967) (citando Skinner v. Oklahoma, 316 U.S. 535, 541 (1942)). Véase también Skinner, 316 U.S. en 541 (explicando que el “[m]atrimonio y la procreación son fundamentales para la existencia misma y la supervivencia del género humano”).
[6] Barbara Dafoe Whitehead, The War Between the Sexes, The American Enterprise, Mayo/Junio 1996 en 26.
[7] Matthew Spalding, Revolutionary Truths that Work (Verdades revolucionarias que funcionan) 25 de noviembre de 2009, http://www.heritage.org/Research/Commentary/2009/11/Revolutionary-Truths-That-Work.
[8] Según el Washington Post: “El anuncio fue rechazado por varias webs en 3 estados, incluyendo Maine, donde el Kennebec Journal informaba a ‘California contra el Odio’ que la pieza ‘raya en el insulto y la denigración de todo un conjunto de personas por su religión’”. Karl Vick, ‘The Mormons Are Coming!’, (¡Que vienen los mormones!) Wash. Post., 29 de mayo de 2009, disponible en: http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2009/05/28/AR2009052803573.html.
[9] Id. (citando al activista del del matrimonio homosexual que fundó la entidad llamada “California contra el Odio”.
[10] Id.
[11] Véase Comité de Reglas del Senado, Análisis del Proyecto de Ley AB 43 en 5–10 (30 de agosto de 2007) (enumerando a personas y grupos que apoyan la legislación a favor del matrimonio homosexual) disponible en: http://www.leginfo.ca.gov/pub/07-08/bill/asm/ab_0001-0050/ab_43_cfa_20070831_142039_sen_floor.html; Comité Judicial del Senado, Análisis del Proyecto de Ley AB 43 en 19 (afirmando que “[m].uchos grupos religiosos apoyan [la legislación a favor del matrimonio homosexual]”, disponible en http://www.leginfo.ca.gov/pub/07-08/bill/asm/ab_0001-0050/ab_43_cfa_20070712_105123_sen_comm.html; id. en 20–23 (enumerando a personas y grupos que apoyan la legislación a favor del matrimonio homosexual).
[12] La Coalición de la Iglesia Unida de Cristo (UCC) por los Asuntos LGBT publicó un comunicado alentando a los lectores a “[d].ecirles a los amigos y a la familia en California que voten por ‘No a la Proposición 8’. La Coalición UCC Coalition por los Asuntos LGBT, Alerta Especial: Proposición 8, 3 de noviembre de 2008, http://www.ucccoalition.org/news/ripples/special_alert_proposition_8_1132008/. Los Obispos Diocesanos Episcopales de California publicaron un comunicado exhortando a los votantes al “No a la Proposición 8”. La Iglesia Episcopal, Diócesis de California “Los obispos de California denuncian la Proposición 8”, http://diocal.org/index.php?option=com_content&task=view&id=303&Itemid=215. El Consejo de Iglesias del Condado de Santa Clara invitó al clero a “respaldar la campaña del “No a la Proposición 8”. Consejo de Iglesias del Condado de Santa Clara, Freedom to Marry: What YOU Can Do! http://www.councilofchurches-scc.org/article.php?story=marriageequality&query=prop%2B8. El Comité de Acción Política (PAC) de la Red de Acción del Ministerio Legislativo Unitario Universalista de California solicitó apoyo financiero “[p]ara organizarse contra la medida electoral en la comunidad de la fe”. Comité de Acción Política de la Red de Acción del Ministerio Legislativo Unitario Universalista de California – (PAC) promete votar No a la prohibición del matrimonio entre personas del mismo sexo, http://www.uulmcaaction.org/action_pages/protect_freedom_to_marry_pac.html. Véase también, Secretaría de Estado de California, Cal-Access, Financiación de Campañas: No a la Proposición 8, Igualdad para todos (enumera fuentes, tipos y cantidad de las contribuciones para el Comité que se opone a la Proposición 8), disponible en http://cal- access.sos.ca.gov/Campaign/Committees/Detail.aspx?id=1259396&session=2007&view=received.
[13] Comunicado de prensa del National Gay and Lesbian Task Force, “Article of Faith: Multi-faith leaders stand in support of the freedom to marry” (Artículo de Fe: Líderes de diferentes denominaciones religiosas se reunieron en apoyo a la libertad de matrimonio), 30 de octubre de 2008, disponible en: http://www.thetaskforce.org/press/releases/pr_nrlr_103008.
[14] Comunicado de prensa, Fe de California por la Igualdad, “Over 400 Religious Leaders, Faith Organizations Support Right of Same-Sex Couples to Marry” (Más de 400 líderes religiosos, organizaciones confesionales apoyan el derecho a casarse de las parejas del mismo sexo), 26 de septiembre de 2007, disponible en: http://www.uulmca.org/documents/events/press_release_amicus_9_07.pdf.
[15] Véase Fe de California por la Igualdad “Interfaith Amicus Brief of 2009” (Amicus curiae interconfesional de 2009), http://www.cafaithforequality.org/news.html#amicus09.
[16] Véase Referencia 13.
[17] Lambda Legal, Faith Leaders Speak Out: Statements of Support from Individuals and National Leaders (Líderes confesionales dan su opinión: Declaraciones de apoyo de personas y líderes nacionales), http://www.lambdalegal.org/take-action/tool-kits/people-of-faith-speak-out/faith-leaders-speak-out.html.
[18] Human Rights Campaign, Religion and Faith News (Noticias sobre la Campaña de Derechos Humanos, Religión y Fe), en: http://hrc.convio.net/site/MessageViewer?em_id=2461.0.
[19] George Washington, Discurso de Despedida (17 de septiembre de 1796) en Arlin M. Adams y Charles J. Emmerich, A Nation Dedicated to Religious Liberty (Una nación dedicada a la libertad religiosa) apéndice 1, en 114 (1990).
[20] Id.
[21] El senador Barack Obama, “Call to Renewal Keynote Address” (Discurso de apertura Exhortación a la Renovación), Call to Renewal Conference on Building a Covenant for a New America, (Conferencia Exhortación a la Renovación sobre Forjar un Convenio para una Nueva América), 28 de junio de 2006, disponible en: http://www.barackobama.com/2006/06/28/call_to_renewal_keynote_address.php.
[22] Id.
[23] Maynard v. Hill, 125 U.S. 190, 205 (1888).
[24] Carlos A. Ball, Moral Foundations for a Discourse on Same-Sex Marriage: Looking Beyond Political Liberalism (Fundamentos morales para un coloquio sobre el matrimonio homosexual: Mirando más allá del liberalismo político), 85 Geo. L.J. 1871, 1942 (1997).
[25] William N. Eskridge, Jr., Equality Practice: Civil Unions and the Future of Gay Rights (Práctica Igualitaria: Uniones civiles y el futuro de los derechos gay), 237 (2002).
[26] Chai R. Feldblum, A Progressive Moral Case for Same-Sex Marriage (Un caso moral progresista en pro del matrimonio homosexual), 7 Temp. Pol. & Civ. Rts. L. Rev. 485, 493 n.17 (1998) (citando a Chai R. Feldblum, Keep the Sex in Same-Sex Marriage (Manteniendo el sexo en el matrimonio homosexual), 4 Harv. Gay & Lesbian Rev. 23, 25 (1997)). Véase también id. en 490 (afirmando que: “Yo quiero proponer una visión alternativa de la buena moral del matrimonio en lo que denomino aquí un ‘caso moral progresista en pro del matrimonio homosexual’”).
[27] La página web de “The Moral Values Project” (El proyecto de valores morales) es http://www.law.georgetown.edu/moralvaluesproject/.
[28] Ball, Referencia 24, en 1927.
[29] Id. en 1942.
[30] Véase Gordon A. Babst et al., Moral Argument, Religion, and Same-Sex Marriage, (Argumento moral, religión y matrimonio homosexual) (2009).
[31] Id. en x.
[32] Id. en xi.










