• The Heritage Network
    • Ampliar:
    • A
    • A
    • A
  • Donar
  • RIMPAC: Mala idea invitar a China

     

    El secretario de la Armada de Estados Unidos, Ray Mabus, ha anunciado que Estados Unidos daría la “bienvenida” a una participación china en los ejercicios militares de la Cuenca del Pacífico (RIMPAC) de 2014. Estos ejercicios navales, considerados los mayores del mundo, incluyen más de 40 buques de unas 22 naciones. La Armada de la República Popular de China (RPC) es una de las pocas armadas asiáticas que no participa en dichos ejercicios.

    El propósito del RIMPAC es facilitar la interoperabilidad y la familiarización entre socios y aliados. Por tanto, no es sorprendente que casi todas las naciones participantes en el RIMPAC sean aliados militares o socios directos de Estados Unidos. Por ejemplo, en 2010, la lista de participantes incluyó a Australia, Canadá, Chile, Colombia, Francia, Indonesia, Japón, Malasia, Países Bajos, Perú, Corea del Sur, Singapur, Tailandia y Estados Unidos.

    Sin embargo, invitar a la RPC a unirse al RIMPAC parece sumamente problemático, puesto que su participación le proporcionaría a la Armada del Ejército de Liberación Popular (PLAN) una excelente oportunidad de estudiar las operaciones militares americanas de primera mano y de manera muy cercana.

    Para Estados Unidos supone preguntarse si queremos exponer nuestras capacidades y las de nuestros socios y aliados delante de los miembros de la Armada china, de los cuales al menos unos cuantos serán, casi con toda certeza, miembros de los servicios de inteligencia chinos.

    El tipo de operaciones que normalmente se ejecuta durante el RIMPAC incluye el reabastecimiento durante la navegación, la lucha antisubmarina y la lucha antiaérea, así como operaciones con fuego real. Las actividades de reabastecimiento durante la navegación, en las que toman parte muchos grandes buques operando a muy poca distancia, no son nada sencillas. Estados Unidos tienen una experiencia inigualable en este aspecto mientras que los chinos aún están aprendiendo a realizarlas. ¿Es del interés de Estados Unidos el concederles a los chinos asientos de primera fila para que contemplen dichas actividades?

    También son típicas del RIMPAC las operaciones con portaaviones. Con la incorporación del Liaoning a la Armada china, la PLAN sería la primera interesada en aprender con rapidez a cómo realizar operaciones de vuelo sostenido. La semana pasada, el primer despegue y aterrizaje de un avión de caza J-15 puso de manifiesto cuán rápida y comprometida ha estado China tratando de aprender este complicado conjunto de habilidades.

    Para el contingente americano supone también preguntarse si participar con China en tales ejercicios no violaría realmente la ley. Según la ley de Autorización para la Defensa Nacional del ejercicio fiscal del año 2000 (NDAA), el secretario de Defensa tiene prohibido autorizar cualquier contacto militar con el Ejército Popular de Liberación (PLA) si ese contacto “crease un riesgo de seguridad nacional debido a una exposición inapropiada” ante el PLA de cualquiera de las siguientes 12 áreas operacionales:

    1. Operaciones de proyección de fuerzas

    2. Operaciones nucleares

    3. Operaciones de combate conjunto y armas combinadas avanzadas

    4. Operaciones logísticas avanzadas

    5. Defensa biológica y química u otras capacidades relacionadas con armas de destrucción masiva

    6. Operaciones de vigilancia y reconocimiento

    7. Pruebas de combate conjunto

    8. Operaciones espaciales militares

    9. Otras capacidades avanzadas de las Fuerzas Armadas

    10. Ventas de armas o transferencias de tecnología militar

    11. Publicación de información clasificada o restringida

    12. Acceso a cualquier laboratorio del Departamento de Defensa.

    Los ejercicios militares, que desempeñan un papel fundamental a la hora de facilitar la preparación, no deberían estar subordinados a la oportunidad de los políticos de hacerse una foto. Ni deberíamos creer que tales interacciones son una fórmula mágica para evitar malentendidos mutuos.

    La decisión de invitar a los chinos para que acudan a los ejercicios del RIMPAC 2014 plantea importantes preguntas acerca de lo lejos que irá la administración Obama con el fin de aplacar y “tranquilizar” a Pekín. La participación en el RIMPAC es un paso demasiado importante. Este intento subraya la necesidad de conservar las restricciones legales sobre el contacto entre militares de Estados Unidos y China, así como el requisito de una atenta supervisión por parte del Congreso.

     

    La versión en inglés de este artículo está en Heritage.org. 

     

    Posted in Actualidad, Adminstración Obama, Análisis, Asia-Pacífico, Asuntos internacionales, China, Defensa, Destacables, Estudios, Gobierno de Estados Unidos, Liderazgo para América, Opinión, Política Exterior, Proteger a América, Seguridad, Temas regionales